domingo, 11 de mayo de 2014

Capitulo 38 – Esto es más fácil de lo que pensaba.

Vale, iba a pasar las fiestas de Navidad con mis cuatro mejores amigos. Sí, sé que falta una eternidad para eso pero ¿no es genial? Mejor dejo de decir tonterías. Mejor. Cierra la boca. Bien, como iba diciendo antes de que me interrumpieran, íbamos a pasar nuestras primeras Navidades juntos. ¿No es increíble? Teníamos que planear alguna fiesta de fin de año o algo por el estilo. Iba casi corriendo por la acera para llegar al instituto con tiempo y cuando digo con tiempo es tarde. No miraba por donde iba porque quería llegar cuanto antes y por eso me pasa lo que me tiene que pasar, que me choco con la gente.
- Lo siento. – ayudé a que se levantara del suelo a quien sea que haya tirado.
- ¿Carolina?
- ¿Eh? – miré hacia atrás y vi a la pequeña niña morena que era la hermana de antes mi mejor amiga. - ¿Wendy?
- Me alegro de verte. – me sonrió con ternura. - ¿Dónde está Jade? Si tú estás aquí significa que ya habéis vuelto.
- Wendy, Jade está por alguna parte con Louis de gira. – intenté explicarle a la niña, ya no me afectaba hablar de estas cosas pero era difícil explicárselo.
- ¿Y por qué estás aquí? – los niños y sus por qué. Tenía prisa, joder.
- Hubieron unos problemas y tuve que volver. – fue lo único que dije. – Ahora, Wendy, tengo que irme. Llego tarde.
- Adiós, Carol. – se despidió de mí con su pequeña mano.

Seguí corriendo esta vez más rápido y llegué a donde estaban mis amigos, con problemas. Había frenado un poco tarde y acabé encima de Spencer, literalmente. No se enfadó conmigo porque sabía lo torpe que era pero me gané una colleja por su parte. Entramos a clase y el profesor se sorprendió al vernos llegar puntuales. Ni que llegáramos tarde siempre… Estuvimos allí metidos dos o tres horas, no sé muy bien, hasta que salimos al patio. Nos sentamos en la misma mesa de siempre en la cafetería y nos pusimos a hablar sobre la fiesta de Halloween. Yo iba a ir con Will, Lexy con Sean y Spencer con el espíritu santo. Si no se lo pedía a alguien iba a acabar yendo sola.
- Ahora vuelvo. – me levanté para llevar a cabo la brillante idea que se me había ocurrido.
- Cuidado no vayas a perderte. – se burló Will.
- Ya estarás tú para buscarme ¿no? – me burlé yo y oí las risas del resto. Me acerqué hasta la mesa de los jugadores de fútbol que al verme empezaron a mirarme descaradamente. Idiotas. – Hola, chicos.
- Hola, preciosa. – dijo alguien que no conocía.
- Marc. – le llamé y me miró. Hacía tiempo que no hablaba con él. – Puedo hablar contigo.
- Claro. – nos fuimos a un lugar apartado después de que los demás idiotas dijeran miles de estupideces sobre nosotros. - ¿Qué pasa, Carol?
- Pues, bueno me estaba preguntando una cosa. – puse mi mejor sonrisa. Miré hacia mi mesa y otra vez hacia Marc. – Conoces a mi amiga Spencer ¿no?
- ¿Spencer? – miró a nuestra mesa. – Claro, todo el mundo os conoce ¿por?
- Bueno, pensaba que podrías invitarla a la fiesta. Ya sabes, tú le gustas y, pues eso. – sonrisa angelical al final de la proposición. Perfecto.
- No creo que vaya. Ya sabes que hace tiempo rompí con mi novia y aún no lo he superado. – agachó la cabeza.
- Eh, no te desanimes. Además, ¿no dicen que un clavo saca otro clavo?
- Sí, pero ¿por qué tienes tantas ganas de que vaya con ella?
- Hacéis buena pareja. – le di un beso en la mejilla y me fui. – Por cierto, diles a tus amiguitos que se limpien la baba de la boca. – oí la risa de Marc de fondo.
- ¿A dónde has ido? – me preguntó el cotilla de Sean.
- A por algo de comer. – me encogí de hombros.
- ¿Y no traes nada? – rió Lexy.
- ¿Qué? – es verdad, que mentira más mala. Me di la vuelta y cogí algo de la bandeja de alguien que pasaba por allí. Me miró sorprendido. – Lárgate. – se fue casi corriendo y miré lo que había cogido. Pudín de chocolate. Lo aparté de mí y Spencer lo cogió para comérselo. – Odio el chocolate.

Otro día más acababa de la misma manera que todo el resto. Cada uno en su casa esperando que sea mañana para volver a vernos. No sabía si Marc iría con Spencer a la fiesta o si la gente seguirá pensando que Will y yo somos novios porque iremos juntos. Ahora que lo pienso, ya sé porque todo el mundo cree que somos pareja. El capitán del equipo de fútbol y la típica chica popular. Da igual, esto parece una película.

Me quité la camiseta para ponerme el pijama pero antes miré mi reflejo en el espejo.  Estaba más delgada que al principio de verano pero había ganado peso desde que dejé de comer. Ahora estaba en el peso ideal según los médicos que me ayudaron a volver a la normalidad. Mi madre me había descubierto y me había obligado a ir al médico. Se lo agradezco muchísimo. Volví a mirar mi reflejo y vi luz detrás de mí. Me di la vuelta y la cortina se cerró. Alguien me estaba mirando. Me puse la camiseta del pijama y me cambié rápidamente. Algún pervertido me estaba mirando mientras me cambiaba.

31 de octubre. ¡Por fin! Ya había llegado el día de la fiesta de Halloween. Estábamos las tres en casa de Lexy para arreglarnos y ponernos nuestros disfraces. Íbamos de personajes de cuentos pero los disfraces estaban un pelín retocados. Spencer iba de Alicia en el País de las Maravillas. Las medias que llevaba estaban rotas y el vestido azul tenía manchas rojas que supuestamente eran sangre. Lexy iba vestida supuestamente de Gretel. Llevaba un vestido blanco roto y el maquillaje le daba un aire de zombie. Bueno, en realidad iba de una especie de Gretel zombie. Yo iba de Caperucita Roja. No me había esforzado mucho en el disfraz, lo había dejado exactamente igual a como lo compré. Era una Caperucita Roja igual que en el cuento.
- Aún no sé porque no lo has cambiado para que de un poco de miedo. – me dijo Lexy. – Estamos en Halloween.
- Tranquila, para dar miedo ya estás tú. – intenté picarla.
- Es que eres un zombie muy feo. – se burló Spencer.
- Vamos, los chicos ya habrán llegado. – y no nos equivocamos. Allí estaban Sean, Will y Marc esperándonos.
- Hola, ¿de qué vas disfrazada? – le preguntó Sean a Lexy.
- De ti. – le pegó una colleja al supuesto vampiro.
- Estás muy guapa. – me dijo Will.
- Gracias, señor diablo. – dije riendo.
- ¿Nos vamos? – preguntó un zombie bastante guapo.
- Claro. – contestó Spencer con una sonrisa a su acompañante.

Salimos todos de la casa de Lexy y fuimos andando hacia el instituto mientras charlábamos. Al final, Marc se había lanzado y había invitado a Spencer a la fiesta. Desde el momento en que la invitó, ella nos dio la lata todo el santo día. Esta noche iba a ser memorable. En cuanto llegamos, cada una cogió a su pareja y fuimos a la pista a bailar. Estaba todo perfectamente decorado. Me lo estaba pasando genial. Paramos después de bailar unas ocho canciones seguidas y nos sentamos en una mesa a beber lo que sea que los chicos nos habían traído.
- ¡Esta es la mejor fiesta de Halloween a la que he ido! – dijo Lexy después de dar unos sorbos a su bebida.
- Sí, y lo mejor de todo es que alguien ha conseguido colar alcohol en la fiesta. – dijo Sean.
- Tengo que hacerle un monumento. – dije bromeando.
- ¡Ese chico es mi ídolo! – chilló Spencer.
- Estáis todas mal de la cabeza. – se burló Will.
- Tranquilo, no más que tú. – le susurré al oído y se tensó al instante.
- ¿Marc? – dijo una voz que hizo que todos nos giráramos.
- Hannah, ¿qué haces aquí? – dijo el chico un poco incómodo.
- Es la fiesta del instituto, todo el mundo puede venir. – se encogió de hombros como si fuera lo más normal del mundo.
- Ah, claro. – Marc miró al chico que sujetaba a Hannah por la cintura.
- Oh, este es Michael.
- Su novio. – completó la frase el chico.
- Oye, ¿podemos hablar? – preguntó la chica.
- No, estoy ocupado.
- Marc, quiero explicarte…
- Te he dicho que estoy ocupado. – se giró hacia Spencer y la besó. La chica no puso resistencia alguna, era lo que siempre había deseado. Hannah se marchó de allí enfadada y decepcionada.
- Vale, Romeo. – rió Sean. Los dos se separaron y la chica se puso roja pero no podía borrar esa estúpida sonrisilla de enamorada.
- Vamos a bailar. – tiré de Will y fuimos a la pista de baile.

Bailábamos muy juntos, por culpa de la enorme cantidad de gente que había. Aunque eso era una buena excusa para estar pegada a él. No es que me gustara, solo que entre nosotros había una fuerte tensión sexual no resuelta. Supongo que él sentirá lo mismo. Somos amigos, podemos llevar esto a algo más. Amigos con derechos. Estuvimos, no sé cuanto tiempo, bailando. De vez en cuando, alguien se acercaba a saludarnos para aparentar que nos conocía y ser un poco más popular.
- Oye, voy al baño un momento. – le dije al oído para que pudiera escucharme por encima de la música.
- Vale, te espero aquí. – me lo dijo de la misma manera en la que yo lo había hecho. Me dio un beso en la mejilla y me fui al baño. Sentirlo tan cerca me había alborotado todas las hormonas. Entré en el baño y me metí en uno de los aseos.
- Sí, yo también quiero verla pero sabes perfectamente que ella a nosotros no. – dijo la voz de una chica. – Es obvio que habrá conocido a otro chico. – estaba hablando por el móvil o estaba loca. - No sé que quieres que haga. ¡Pues ven tú y soluciona esto! – salí del aseo y allí no había nadie. Esa voz me sonaba pero ahora no recuerdo de qué. Me arreglé un poco el maquillaje y salí en busca de Will.
- Al fin llegas. – dijo en cuanto me vio. Me estaba esperando apoyado en una pared.
- Tampoco he tardado tanto.
- Para mí ha sido una eternidad. – dijo teatralmente. Me dio uno de los dos vasos que tenía y me lo bebí. Sentía el alcohol circular por mis venas y puede que mañana no recuerde nada de lo que he hecho o dicho. – ¿Qué te apetece hacer?
- No lo sé. – me apoyé sobre él y me rodeó con sus brazos. Levanté la cabeza para mirar sus ojos verdes. Me acerqué a él e hizo lo mismo. Oíamos gritos de una chica, seguramente habría visto a alguien que no se esperaba o algo así porque no parecía que nadie se estuviera peleando. Nos encogimos de hombros y Will acabó con la poca distancia que había entre nosotros.
- ¿Qué haces aquí? – preguntó alguien a otra persona.
- Me apetecía recordar como era el instituto. – nosotros no hacíamos caso a nada excepto a ese beso que se fue intensificando. Me apoyé contra la pared y él apoyó sus manos a cada lado de mi cabeza.
- Lou, ¿la has visto? – esa voz, es imposible. Me separé de Will y le vi. No podía estar él aquí, simplemente no podía.
- Oye, Will. ¿Y si vamos a tu casa? – al oír esa pregunta, sonrió. Me cogió de la mano y me llevó hasta el choche para irnos a su casa.

Íbamos en silencio hacia la casa de Will. No podía ser cierto, él no estaba aquí ¿o sí? Te lo habrás imaginado. ¿Imaginado? ¿Acaso no recuerdas todas las copas que te has bebido? Estás borracha. Es la explicación más lógica. Pues deja de darle vueltas y diviértete con Will. De acuerdo. Podía notar los efectos del alcohol. Mi conciencia tenía razón, estaba borracha. Tenía que disfrutar de mi vida y dejar de pensar en todo. Llegamos a su casa y aparcó el coche justo en frente. El coche de sus padres no estaba y la moto de su hermano tampoco. Teníamos la casa para nosotros solos. Mejor. ¿Ves lo fácil que es? Sí, esto más fácil de lo que pensaba y lo mejor de todo es que mañana no recordaré nada de lo que pase en esta casa.

Vale, no debí beber tanto. Me duele mucho la cabeza. Abrí los ojos y ya era de día, lo sabía gracias a la ventana que dejaba entrar los rayos del sol. Esta no es mi habitación. A mi no me gustaba Lil Wayne ni tenía pósters de chicas encima de motos. Definitivamente esta no era mi habitación. Había un cuerpo a mi lado que tenía una mano sujetándome por la cintura. Estaba completamente desnuda y había ropa tirada por toda la habitación. Lo más rápido que pude, cogí la camiseta de Will que estaba a los pies de la cama y me la puse junto con mi ropa interior. Había cambiado mucho pero seguía dándome vergüenza que me vieran así.
- Buenos días. – se despertó. Al oírle, me asusté y me tropecé con uno de mis zapatos lo que hizo que me cayera. – ¿Eres así de torpe todas las mañanas? No me extraña que siempre llegues tarde al instituto. – rió Will antes de ayudarme a levantar.
- ¿Y tú eres tan gracioso cuando te levantas? – ahora que lo miraba sin estar borracha, ante mí había un chico con el cuerpo de… no tengo palabras para describirlo pero tenía el mejor cuerpo que había visto en mi vida. - Podrías ponerte algo encima, ¿sabes?
- Tú lo has dicho, podría. – cogió sus calzoncillos mientras reía y se los puso. Cogió un pantalón de un cajón y se los subió por las piernas lentamente. ¿Este chico quería matarme de un paro cardíaco? Claramente lo estaba haciendo aposta. - ¿Qué pasa, Carol?
- ¿Eh? Nada. – dije lo más normal que pude. Esta me las pagas Will.
- Venga, bajemos a desayunar. – salió por la puerta seguido por mí. Parecía que no había nadie.
- ¿Dónde está el café? – dije en cuanto entramos a la cocina.
- Allí. – señaló lo alto de un estante. Genial, ahora venía mi venganza. Me puse de puntillas para intentar alcanzar el paquete de café pero no llegaba. La camiseta se me levantaba y dejaba a la vista mis bragas. - ¿Quieres que te ayude?
- No, gracias. – dije inocentemente. Volví a repetir mis intentos de coger el café hasta que sentí un cuerpo pegado al mío.
- Lástima que seas tan bajita. – me susurró al oído mientras cogía el café sin ningún esfuerzo.
- Perdona por no ser un gigante. – me di la vuelta y puse mis manos alrededor de su cuello.
- Tranquila, estás más que perdonada. – se inclinó un poco y me besó. Le devolví el beso y, probablemente si seguimos así, acabaremos repitiendo lo mismo de anoche.
- Will. – dije entre beso y beso. – Tengo hambre.
- Claro. – cogió una taza y me sirvió café antes de darme otro beso que hizo que me convirtiera en un tomate con ojos y boca. – Un café para una preciosa Caperucita Roja.
- Gracias. – le di un pequeño beso y me senté en la encimera. Puede que ya me haya olvidado de todo. Puede que Will me ayude a seguir adelante, no lo sé. Pero de una cosa estoy segura, con Will esto iba a ser más fácil de lo que pensaba.


2 comentarios:

  1. Porfavor sube!! siempre me dejas con la intriga!! yo quiero saber si se encontrara con one direction ( q creo q si pero bueno )
    sube porfis! tienes twitter? si tienes pasamelo y avisame por ahi si subes cap!
    Besoos prexx! <33

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    1. JAJAJJA Perdona por la tardanza. ¿Con One Direction? Puede JAJAJAJ.
      Claro, @Carolina98D
      Un beso guapa <3

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