sábado, 26 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 52

Llegamos a casa, cansados de tanto andar pero risueños después de haber pasado una tarde como esa. Este chico era increíble, y cada día me enamoraba más de él. Hacía lo que fuera para verme feliz sin esperar nada a cambio, solo quería verme feliz. Estaba siempre a mi lado cada vez que lo necesitaba y si no podía hablábamos durante horas por el móvil. Cada vez que me iba a dormir una pregunta se introducía atropelladamente en mi cabeza. ¿Qué hubiera pasado si no me hubiera chocado con Harry en la plaza y este no me hubiera ayudado a levantarme? ¿Qué habría sido de mí si no hubiera pasado eso? Seguramente habría sido una chica más de este enorme mundo, estaría con mis amigas como antes y puede que tuviera un novio normal, ningún cantante, modelo, actor, de los que ahora se fijan en mí… solo un chico normal. Pero, ¿de verdad yo quería a un chico normal? No lo sé, yo solamente quiero estar junto a Harry, aunque fuese el chico más normal de la Tierra.
- Princesa, ¿quieres algo de comer? – me dijo la dulce y sexy voz de Harry.
- No sé, ¿qué me ofreces? – le pregunté con el único objetivo de hacerle rabiar.
- Lo que quieras.
- Pero ¿qué es lo que yo quiero?
- No sé, ¿pasta? ¿carne? Lo que quieras. – dijo divertido.
- ¿Sabes que? Sorpréndeme.
- Tú espera aquí sentada y yo te atiendo como la princesa que eres.
- Gracias, cielo. – dije antes de que me besara.

Encendí la televisión y miré las noticias un rato. Me relajaba saber lo que pasaba en el mundo exterior ya que me sentía como en una burbuja, encerrada y ajena al mundo. Las pocas veces que las veía pasaban lo mismo, atentados, asesinatos, niños muriendo, secuestros, violaciones, todo malo, nunca informaban de nada bueno. Subí a mi habitación para ponerme el pijama y así estar más cómoda. Después de vestirme, fui a la habitación de Cris porque necesitaba hablar con ella y desahogarme, pero no la encontré por ningún lado. Busqué por toda la casa y no había nadie. ¿Dónde diablos se había metido todo el mundo? Bajé rápidamente a la cocina donde estaba Harry, suerte que seguía allí, y le pregunté por los demás. Él no tenía ni idea de donde estaban, cuando se giró me miró de arriba abajo sin parar de sonreír.
- ¿Sabes que estás muy sexy? – me dijo sin quitarme la mirada de encima. Miré mi ropa y pude darme cuenta de que mi pijama de toda la vida consistía en unos pantalones cortos, muy cortos diría yo, y una camiseta de manga corta que con el paso del tiempo me había quedado pequeña, pero para dormir no me molestaba en absoluto.
- ¿Qué has cocinado? – pregunté intentando evitar el tema.
- Tu comida favorita, espaguetis a la carbonara y para beber un exquisito vino blanco. La comida ya está en la mesa, vamos.
- ¿Te has cambiado de ropa mientras yo no estaba? – dije cuando me di cuenta de que llevaba una camisa blanca y unos pantalones negros con unos zapatos también del mismo color.
- Si y parece que tú también. ¿Voy un poco formal?
- Sí, ¿y yo demasiado informal? – reímos los dos.

Nos sentamos cada uno en una punta de la mesa y empezamos a comer. Los dos estábamos en silencio y no sabíamos que decir, yo necesitaba hablarlo con alguien pero quería hablarlo con alguna de mis amigas. La comida estaba deliciosa, aunque fuera mi plato favorito Harry cocinaba como una chef profesional. No tenía mucha hambre pero no quería parecer maleducada por no comerme la comida que Harry me había preparado con todo su amor. Comía lentamente y cuando había comido ya un poco menos de la mitad, Harry ya había terminado su plato. Mientras comía al ritmo de una tortuga, el chico que estaba sentado enfrente de mí me miraba con esos impresionantes ojos verdes. Dejé los cubiertos en la mesa y le miré fijamente.
- ¿No vas a comer más? – me preguntó mirándome a mí y mirando a mi plato.
- No me entra más. – dije riendo.
- No pasa nada. – dijo riendo.
- ¿Lo quieres? – le ofrecí mi plato. – Es para no tener que tirarlo. Me da pena saber que hay muchas personas pasando hambre en el mundo y yo tener que tirar la comida.
- Con ese bonito discurso me has convencido. – dijo engullendo lo que quedaba en mi plato.
- Relájate que nadie te lo va a quitar.
- Eso nunca se sabe, sobre todo teniéndote al lado y sabiendo que estás muy loca.
- ¿Encima yo? Si soy adorable.
- Más que yo te puedo asegurar que no.
- Apostamos lo que quieras.
- ¿Quieres que la gente decida? – preguntó divertido.
- Claro.
- Pues vale, hagamos una encuesta.
- Y el que pierda hará lo que el otro quiera durante… no sé ¿una semana?
- ¿No es mucho?
- ¿Tienes miedo? – dije acercándome demasiado para provocarle.
- No, pero no quiero que pierdas y te sientas mal. Luego tendré que consolarte. – se acercó el más.
- Pues no se hablé más. – dije separándome de golpe y echando a correr.

Me asusté al ver la cara de terror de la mujer y comprendí que no lo había pasado muy bien la época que estuvo ligada a ese hombre. No entiendo como alguien pude intentar matar a Carolina, ella era un encanto de chica. Ahora comprendía perfectamente porque Carolina nunca se había puesto ropa corta o bañador. No era porque tuviera algún complejo como yo creía, sino por lo que ese hombre le hizo. Me levanté del sofá de golpe y cogí las llaves del coche, pero antes me giré para poder ver una vez más a la fuerte mujer que había luchado por su hija.
- ¿Dónde está la casa donde vivían antes de mudarse a Holmes Chapel? – pregunté antes de dirigirme a la puerta.
- A cinco manzanas de aquí, en la calle River Street, nº 5. ¿Por qué? – preguntó extrañada.
- Tengo una cosa que resolver.
- Niall!! ¡¿Estás loco?! Es mejor llamar a la policía. – me dijo Cris muy preocupada.
- Tengo que ayudarla, es mi mejor amiga y no la pienso volver a ver así por todo esto. Voy a arreglarlo.
- Deja que te acompañe.
- No, tú te quedas con los chicos. Puede ser peligroso.
- Nosotros vamos contigo. – dijeron Liam, Louis y Zayn a la vez.
- De acuerdo, no perdamos más tiempo.

Salimos de la casa dejando a nueve mujeres muy preocupadas por nosotros dentro de la casa. Subimos al coche y conduje hasta la calle que me había dicho. No tardamos mucho en llegar ya que estaban muy cerca la una de la otra. No era muy grande pero por fuera era preciosa. Aparqué el coche justo en frente y pude ver un coche en el garaje, que estaba ligeramente abierto. Les indiqué a los chicos que me siguieran y nos adentramos silenciosos en la casa. Estaba abandonada y parecía que no había nadie, o eso era lo que creíamos.

domingo, 20 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 51

Cada minuto que pasaba estaba más preocupado. Teníamos que encontrarla, sino no sabíamos que sería de Carolina. Tuvimos que llamar a Paul para anular lo que teníamos pendiente esa semana para ayudar a Amy. Estaba en mi habitación, tumbado en la cama sin saber que hacer. Carolina era mi mejor amiga y tenía que ayudarla. No reconocía la voz de aquel hombre que me contestó al teléfono, no la había oído en mi vida. Intentaba recordar, ¿algún amigo de las chicas, un novio quizás? Pero nadie me venía a la mente. Estaba ausente y no me di cuenta de que habían llamado a la puerta. No contesté y entró alguien, no supe quien era porque estaba tumbado boca abajo en la cama.
- Niall, ¿estás bien? – me preguntó una voz que conocía con exactitud.
- Claro, Cris.
- Vale, solo era para eso. – desde que llegamos aquí no habíamos hablado mucho y nos estábamos distanciando un poco.
- Cris, ¿puedes quedarte, por favor?
- Claro. – me contestó con una sonrisa, esa sonrisa que adoraba.

Nos quedamos charlando un buen rato, con ella olvidaba todo lo malo. Me sentía relajado a su lado y esa sensación no la cambiaría por nada ni por nadie. Comenzaba a sentir cosas por ella que no había sentido por nadie, bueno sí, por la novia de uno de mis mejores amigos pero eso ya había pasado a la historia. Estaba comenzando a ocurrirme, lo podía negar todas las veces que quisiera, pero Cris lo había conseguido. Ella era la princesa que llevaba tiempo buscando y esperaba ser yo su príncipe. Tenía que jugar bien mis cartas para poder conseguir mi objetivo, enamorarla, pero este no era el momento adecuado para intentar nada.
- Niall!! – me estuvo llamando un rato pero estaba embobado mirándola. – Niall!!
- ¿Qué? – contesté saliendo de aquel trance.
- ¿No vas a coger el móvil? Te están llamando. – dijo riendo.
- Claro. – dije mientras contestaba al teléfono, era un número desconocido. - ¿Hola?
- ¿No te dije que le dijeras a Carolina que vuelva? – me contestó la voz de un hombre.
- ¡¿Dónde esta Andrea?!
- Te lo diré si vuelve mi hija a Londres.
- ¿Su hija?
- Díselo por el bien de su amiga.
- Espera… - pude decir antes de que colgaran.
- ¿Quién era? – me preguntó Cris.
- Creo… creo que era el padre de Carolina.

Bajamos de mi habitación corriendo y fuimos a intentar explicárselo a los demás, no iba a ser fácil ya que ni yo mismo lo entendía. Todos estaban en el sofá del salón callados, sin decir ni una palabra y eso era raro en ellos. Cuando nos vieron aparecer a Cris y a mí se levantaron pensando que les daríamos buenas noticias. No sabía si eran buenas o malas noticias, lo que si sabía era quien la tenía. Iba a hablar pero no me salían las palabras, pensé bien lo que iba a decir pero Cris, como si me leyera la mente, lo dijo por mí.
- Creemos saber quien tiene a Andrea.
- ¡¿Enserio?! – dijeron todos a la vez.
- Si. Tenemos que ir a hablar con la madre de Carolina. – dije cogiendo las llaves del coche.

Salimos de la casa y nos dirigimos a la casa de mi mejor amiga. Niall lo había averiguado, al parecer. Llegamos antes de lo previsto ya que excedimos el límite de velocidad en varias zonas. Louis tocó al timbre como veinte veces en menos de tres segundos, de verdad estaba preocupado.
- ¿Chicos? ¿Qué hacéis aquí? – dijo la madre de Carolina.
- Necesitamos hablar con usted. – se anticipó Niall a todos.
- Pasad, Amy está en el salón.
- ¿Chicos? Hola. – nos saludó Amy.
- Hola.
- Bueno, ¿qué necesitáis? – nos preguntó la madre de Carol.
- Necesitamos que nos hables de su padre. – dijo Cris.
- ¿Su padre? – se sorprendió la mujer y en su cara apareció una mueca de terror.
- Por favor. – le pedimos todos.
- Bueno, es una larga historia. – dijo mientras nos miraba a lo que nosotros asentimos. – Su padre se llamaba Andrew y trabajaba de vendedor de coches en una empresa modesta. Nos conocimos en un crucero y me enamoré perdidamente de él. Salimos unos seis años antes de que me pidiera matrimonio. Después de la boda vivimos unos años en Londres pero cuando tuvimos a Carolina, nos mudamos a un pueblo llamado Holmes Chapel donde vivimos unos cuántos años. Allí conocimos a una familia, eran nuestros vecinos. Tenían una niña y un niño un poco mayor que Carolina, siempre jugaban los dos juntos, eran muy buenos amigos. Todo iba normal hasta que me quedé embarazada de Cindy. Andrew desaparecía todas las noches y volvía al amanecer, dormía unas cuantas horas y más tarde se iba a trabajar. No me quería contar lo que pasaba hasta que llegó una carta diciendo que lo trasladaban a Londres, así que nos mudamos otra vez allí y nos quedamos aquí, en esta casa. Cuando Carolina cumplió los trece años, Andrew estaba irreconocible. Siempre estaba de mal humor y culpaba a Carolina de ello, incluso a veces llegaba a pegarle. Yo me interponía entre ellos y acababa sufriendo yo sus golpes. Hace dos años, descubrí a Andrew yendo a la cocina y cogiendo un cuchillo. No sabía para que era, pero cuando lo vi dirigiéndose a la habitación de mi niña…
- ¡¿Iba a matar a Carolina?! – preguntamos todos incrédulos.
- Sí. – contestó agachando la cabeza. – Pero yo logré evitarlo, de hecho llegó a cortarle un poco en la cadera. Después de eso llamé a la policía y se lo llevaron. Desde que ocurrió eso Carolina nunca se ha puesto bikini ni una camiseta corta. Nunca le gustó Carolina y no sé por qué, siempre la ignoraba o insultaba cuando yo no estaba. La odiaba, no sé como pude aguantarlo tantos años. Supongo que estaba ciega. – dijo secándose una lágrima que caía por su mejilla. - ¿Por qué queríais saberlo?
- Porque sabemos quien ha secuestrado a Andrea. – dije muy convencido, no me lo habían dicho pero después de todo aquello ya lo tenía claro.
- Liam, ¿seguro? – me preguntó Amy.
- Sí, la tiene su padre. – me lo confirmó Niall.

jueves, 17 de enero de 2013

¿Que Le Había Preparado Taylor A Harry Por Su Cumpleaños?


Taylor Swift no tenía previsto que la relación con Harry durara tan poco, de hecho ella ya tenía todo preparado para sorprender a Harry el día 1 de febrero.

Ese día Harry cumplirá 19 años y si no llega a romper con Tay, hubiera tenido un pedazo de regalo.

Harry le dio a Tay un gran cumple el pasado 13 de diciembre, así que ella se había esforzado para devolverle el regalo.

¿Y qué tenía pensado regalarle Tay a Harry por su cumple? Pues un viaje a Venecia de 5 días con todos los gastos pagados.

Taylor quería pasar una semana con su chico en la romántica ciudad italiana, pero tal y como han acabado Haylor, podéis imaginar que a estas alturas ella ya ha anulado la reserva 

Niños De Ghana (África) Cantando Stand Up Y One Thing



Dos voluntarias que fueron a Ghana (África), les enseñaron a estos niños canciones de One Direction, entre ellas Stand Up y One Thing. Es increíble cómo One Direction hace sonreír y pasárselo bien a tanta gente, aún estando en tan malas condiciones de vida.

 Este vídeo no tiene nada que ver con el viaje que One Direction ha realizado a Ghana, puesto que el vídeo es del verano.


Ultimos Rumores ¿Harry Y Taylor Estan Pensando En Volver?

Si queréis estar al día con la historia de Harry Styles y Taylor Swift, no os perdáis el repaso a los último rumores que hablan sobre ellos:
¿La ruptura de Taylor y Harry fue falsa?
Según la revista Heat, la ruptura de Taylor y Harry fue “falsa”. La revista además afirma que Haylor se reencontrará en las próximas semanas. Además esta misma fuente del rumor afirma que Harry y Tay se echan mucho de menos y que siguen en contacto desde que Tay se fue de las isla Vírgenes a principios de enero.

¿Taylor insultó a Harry y lo acusó de haberla engañado?
Según US Weekly durante el viaje a las islas Vírgenes, Harry se agobió y le dijo a Tay que necesitaba estar solo un rato: “Él estaba bebido y dejó a Taylor en el barco durante unas horas sin decirle dónde iba. Cuando volvió Taylor estaba furiosa y llorando”. Después de esta escena, Tay insultó a Harry, lo acusó de “ir con chicas” y se marchó cabreada de la isla para darle una lección y que se disculpara, pero desde entonces no ha sabido nada de Harry.
Como véis, hay rumores para todos los gustos, qué es verdad y qué es falso es algo que solo Harry y Taylor saben.

domingo, 13 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 50

¿Por qué no nos lo había dicho? ¿Dijo que había sido ayer? Espera, ¿qué había pasado ayer? Sí, ayer fue el cumpleaños de Harry. Parece que Carolina no quería arruinarle la fiesta, que considerada. No podía mirarla a la cara, estaba destrozada y no paraba de llorar. Tenía que ayudarla, era su mejor amigo. Pero, ¿cómo voy a ayudarla a encontrar a su mejor amiga? Ni siquiera tenía alguna pista. Estábamos a 2 de Febrero y teníamos que preparar la gira. Fui corriendo a mi habitación y cogí el móvil, rápidamente busqué el número de Andrea y la llamé. Uno, dos, tres pitidos. Nada, no contestaba. Lo volví a intentar y sí, lo había cogido.
- ¿Andrea?
- ¿Quién eres? – dijo una voz masculina.
- No, ¿quién eres tú? Déjame hablar con Andrea!! – grité.
- Andrea está bien, pero si quieres volver a verla tendrás que decirle a Carolina que vuelva a Londres.
- Espera… - pude decir antes de que colgara. – No puedo decírselo.

Bajé las escaleras y me encontré con Harry y Carolina en el sofá, abrazados. Carolina estaba llorando y Harry intentaba tranquilizarla. Los demás llegaron justo en el peor momento. Vieron a Carolina, y antes de que pudiera limpiarse las lágrimas y disimular un poco, corrieron a consolarla. No sabían lo que pasaba y tampoco tenían por qué enterarse, pero eran amigos y solo querían ayudarla. No podía verla así, era demasiado doloroso para los dos. Fui a donde estaba sentada y la abracé, solo quería que la encontraran. Harry cogió a su novia de la mano y se la llevó fuera, quería estar a solas con ella. Él solo quería lo mejor para ella y seguramente intentaría ayudarla.
- ¿Qué le pasa? – me preguntó Zayn.
- ¿Está bien? – se preocupó Perrie.
- Niall, ¿tú sabes lo que le pasa? – me preguntó Cris. – No puedo verla así, estoy preocupada.
- Andrea ha desaparecido. – dije sin poder contener las lágrimas.
- ¡¿Qué?!
- Tenemos que hacer algo por ella.
- Sí, no quiero verla más así y encima no puede salir en televisión con esa cara.
- He llamado a Andrea y un chico me ha cogido el móvil.
- ¿Qué te ha dicho? – me preguntaron todos a la vez.
- Que si quiere volver a verla, Carolina tiene que volver a Londres.
- No puede hacer eso.
- Su sitio esta aquí, ella nació para cantar.
- ¿Y si volvemos nosotros a Londres por unos días?
- ¿Y Carolina?
- No le diremos nada, pero tenemos que encontrar a Andrea. Ella se quedará aquí con Harry, él la cuidará.
- ¿Y la gira?
- Volveremos antes de que nos vayamos.

Las chicas subieron a sus habitaciones para hacer la maleta y nosotros nos fuimos a nuestra casa para preparar las cosas para el viaje. Cuando salimos intentamos que Harry y Carolina no nos vieran pero parecía que estaban dormidos en el césped al borde de la piscina. Llegamos en poco tiempo y las maletas estuvieron hechas en menos de diez minutos. Nos encontramos con las chicas en el aeropuerto y compramos los billetes, para nuestra suerte eran para el siguiente vuelo. Llegamos a Londres por la tarde y fuimos a nuestra casa para dejar las maletas, después fuimos a casa de Carolina y le preguntamos a su madre si sabía algo de Andrea. Estuvimos un buen rato hablando con la madre de mi mejor amiga y nos comentó lo que había oído sobre el tema. De repente llamaron al timbre, era Amy. Estuvimos hablando con ella y nos dijo que había ido a hablar con Mike, él estaba preocupado por Andrea. No me lo puedo creer, entonces ¿quién la tenía?

Abrí lentamente los ojos por culpa de la luz y allí lo vi. Al chico de mis sueños. Estábamos en el jardín, junto a la piscina. Harry continuaba dormido pero tenía que despertarle, no quería que me dejara sola. Lo moví suavemente.
- Cinco minutos más, mamá. – dijo aún dormido.
- Harry, por favor, despierta. – lo sacudí más fuerte.
- ¿Qué pasa? – se despertó de golpe y me miró.
- No quería estar sola.
- Tranquila, ¿tienes hambre?
- No mucha.
- De acuerdo, pues vamos a dar un paseo. – se levantó y no me vió demasiado convencida. – Para distraerte, necesitas dejar de pensar en eso.
- Si pudiera, pero es mi mejor amiga.
- Lo sé pero desde aquí no puedes hacer nada.

Me levanté y le cogí de la mano. Fuimos a dar una vuelta por la gran New York, desde que llegué no tuve ninguna oportunidad para hacer un poco de turismo. Harry llevaba más tiempo que yo aquí, así que fue mi guía por esta tarde. Intentaba hacerme reír, distraerme, que olvidara lo ocurrido pero yo no podía pero intentaba que pareciera lo contrario. A lo largo del día me fui calmando bastante gracias a la ayuda de Harry, pero sobre todo a las tonterías que hacía para hacerme reír. Gracias a él intenté olvidarme de todo.

Me desperté y todo era negro, oscuridad absoluta, ¿dónde diablos estaba? Me intenté levantar pero tenía las manos atadas. No podía ver ni oír nada. Parecía que estaba encerrada en una habitación. De repente oí un ruido, parecía una puerta que se abría. Una luz inmensa se adueñó de la habitación y pude ver que solo eran cuatro paredes grises. Había una silla enfrente de mí y un hombre se sentó en ella. Se quedó mirándome un largo rato. Era un hombre alto, robusto y con el pelo corto. Intimidaba bastante.
- ¿Qu… quién es usted? – me atreví a preguntar con las pocas fuerzas que tenía.
- ¿Yo? Soy Andrew, el padre de Carolina.

Brit Awards 2013


La gala de los Brit Awards se celebrará el 20 de febrero y nos acaba de llegar la noticia de que los chicos, que han sido nominados a mejor grupo británico, actuarán en ella! 

Morgan Spurlock Habla Sobre La Película De Los Chicos 1D


Parece ser que la película de One Direction avanza. El director Morgan Spurlock ha revelado que va a comenzar la producción del documental "behind-the-scenes".

Morgan, que es famoso por su película "Engórdame", ha confirmado que dirigirá a los chicos en su primer largometraje y añadió que empezará a trabajar con el material recogido esta semana en Tokio.


En el "Consumer Electronics Show", el jueves, Morgan dijo a la audiencia que tiene planeado recopilar contenidos de los conciertos del tour de 2013 grabándolos con cámaras 3D.

Cuando le preguntaron qué fue lo que hizo que quisiera trabajar con One Direction, él respondió que fue la rapidez con la que han conseguido convertirse en superestrellas.

"Estos chicos han conseguido mucho en un período tan corto de tiempo...¿Por qué? ¿Qué les hace más especiales que cualquier otra persona?"

¡Niall Ya Tiene Carnet De Conducir!



Ayer, gracias a Louis, nos enteramos que nuestro irlandés favorito ha aprobado el examen de conducir.
Ya son tres, lo que tienen permiso de conducir, en One Direction, sólo faltan Liam y Zayn.
¡Enhorabuena Niall! Muchas Directioners estamos deseando ser tu copiloto. Ahora que eres conductor, ten cuidado. 



jueves, 10 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 49

Ayer fue un día realmente especial, me sentía afortunado por tener amigos como ellos. Eran geniales. Me levanté y lo primero que vi fue a ella, la chica que me robó el corazón y que ahora dormía placidamente entre mis brazos. No quería despertarla pero me estaba muriendo de hambre y lentamente me separé de ella.
- ¿A dónde crees que vas?
- ¿Estabas despierta? – pregunté incrédulo. ¿Estaba de espaldas a mí y me había oído marchar?
- Una pregunta no responde a otra pregunta. – dijo girándose sin perder esa preciosa sonrisa.
- ¿Tú tampoco me vas a responder? – dije mientras me acercaba a ella. – Solo tenía hambre.
- Claro, prefieres la comida antes que a mí. – se fue alejando poco a poco.
- Tú eres demasiado dulce y a mí me gusta más lo salado.
- Tú te lo pierdes. – continuó alejándose hasta llegar al borde de la cama. Me acerqué más a ella y cayó al suelo.
- ¿Estás bien? – corrí preocupado a ayudarla a levantarse.
- Si. – dijo frotándose la espalda. – Pero tengo hambre.
- Vamos a desayunar. – dije cogiéndola en brazos.
- Puedo andar.
- Te has dado un fuerte golpe. Además, prefiero llevarte yo. – dije robándole un beso.

Estaban todos desayunando, solo faltábamos nosotros. Le hice el desayuno a Carolina mientras ella hablaba con sus amigas. Le hice su desayuno favorito, huevos revueltos con bacón. Cuando fui al comedor me encontré con todos tirados en el sofá viendo la televisión. Le llevé el desayuno a Carolina y me senté con ella a charlar mientras se lo comía. Cada vez que la miraba a los ojos me perdía en ellos, en esos preciosos ojos marrones. Cada vez que lo hacía, ella se reía y me llamaba para que despertara de esa especie de trance. Se levantó de la silla y se fue al baño. Su móvil estaba encima de la mesa y empezó a sonar.
- Harry, cógelo por favor. – gritó desde el baño.
- Claro. – le contesté y rápidamente cogí el móvil. - ¿Hola?
- ¿Carolina? – preguntó una voz femenina.
- No, soy su novio.
- ¿Harry? Soy Amy.
- ¿Amy? - me sorprendí de que la llamara, la última vez no tuvieron un encuentro muy amistoso. - ¿Desde cuándo sois amigas Carolina y tú?
- Desde el colegio, pero ese no es el caso. ¿Está Carol por ahí?
- Esta en el baño. – me empecé a preocupar. – Amy, ¿qué pasa?
- ¿No te lo ha contado Carolina?
- No.
- Ayer desapareció Andrea.
- ¡¿Qué?!
- Harry, ¿quién es? – me sorprendió la voz de Carolina a mi lado.
- ¡¿Cuándo pensabas contármelo?!
- ¿El qué?
- Que ayer desapareció Andrea.
- ¿Es Amy? Déjame hablar con ella. – me dijo mientras me quitaba el móvil de las manos.

Fui a una habitación más tranquila para poder hablar con Amy sin interrupciones. Esperaba que me diera buenas noticias, que la hayan encontrado. De repente, me acordé de ese mensaje. El mensaje que me llegó antes del concierto. No era culpa suya, él realmente la quería.
- ¿Amy?
- ¿Carol? ¿Eres tú?
- Si, ¿alguna novedad? – pregunté esperando un sí por respuesta.
- No, ¿te ha llamado?
- No, pero he recibido un mensaje de Mike.
- ¿De Mike? ¿Estás segura?
- Si, me preguntaba si sabía donde estaba Andrea y que estaba preocupado.
- ¿No sabe dónde está?
- No, pero lo averiguaré.
- Iré a casa de Mike para hablar con él y preguntarle. Si descubro algo te llamo.
- Claro, adiós.

Me sentía realmente mal, no podía hacer nada por nadie y eso me ponía peor. No quería hablar con nadie, así que salí de casa silenciosamente para no ser descubierta. Iba mirando hacia atrás por si había alguien pero accidentalmente me choqué con alguien. Mierda, me habían descubierto. Me di la vuelta inmediatamente y allí estaba, mi mejor amigo. Niall se dio la vuelta y me sonrió. Él no sabía nada de lo que había pasado respecto a Andrea.
- Lo siento, Carol. – me dijo sin borrar esa sonrisa imperfecta.
- No, tranquilo. – dije agachando la cabeza para evitar mirarle a los ojos.
- ¿Estás bien?
- Si, todo va fenomenal. – dije sin levantar la mirada. - ¿Y a ti con Cris?
- Bueno, cada vez va mejor. Pero no nos desviemos del tema, ¿qué te pasa?
- Nada.
- Carol, puedes confiar en mí. Soy tu mejor amigo.
- Pues, verás… - no sabía como explicárselo. – Ayer me dijeron que Andrea ha…
- ¿Andrea ha… qué?
- Ha desaparecido.
- ¡¿Qué?!

miércoles, 9 de enero de 2013

¿Ruptura De Harry Y Taylor?


Según muchos periódicos y revistas, la pareja denominada como Haylor ha roto. Se dice que durante esas vacaciones en las Islas Vírgenes tuvieron algún tipo de discusión y rompieron. Taylor regresó a Nueva York, mientras que Harry se quedó unos días más disfrutando en las Islas.

También amigos cercanos a Taylor y a Harry le revelaron a la prensa que el padre de Taylor Swift le advirtió a Harry y le dijo que fuera despacio y tuviera cuidado con su hija.

No es seguro que lo hayan dejado, ni está confirmado por ellos. Sabemos los muchos rumores que ya han habido sobre ellos y que luego no han sido reales. Pero, ¿será esta la última noticia de Haylor?

Taylor fue vista sola en barco, mientras que ha Harry también se le vio sólo por la playa y en la piscina.


¡Renovación Del Contrato De One Direction!


One Direction ha renovado el contrato discográfico para tres años, es decir, hasta 2016. Una de las condiciones del contrato dice que si siguen juntos como banda hasta el 2016, al finalizar el contrato recibirán una gran suma de dinero.

Gente cercana a la banda ha declarado:

"Es un contrato muy inteligente que los chicos han firmado. Esto significa que tienen un incentivo real para hacerse más fuertes y mantenerse unidos"

"La duración del contrato es de 36 meses y un álbum al año. Pero la parte más inteligente es el pago después de los tres años".

"Estamos muy entusiasmados con que vayan a sacar un álbum por año, pero después de ver el vídeo de Kiss You, no puedo imaginar que necesiten persuasión, ni algún premio para permanecer juntos".

"Si uno de ellos decide separarse, los cinco perderán ese pago del final de contrato".

"Todos lo llevamos muy bien, pero sería el tipo de acuerdo que podría llevar a la peor situación posible".

¡Así que ya podemos podemos decir que tenemos One Direction para tres años más!

martes, 8 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 48

Sentí como las piernas me empezaban a fallar y de repente comencé a ver todo negro. Lo último que recuerdo fue unos brazos cogiéndome por detrás para evitar que cayera al suelo. ¿Qué había pasado? Seguía en mi camerino. El reloj marcaba las 18:30, hace media hora que el concierto había empezado. La única persona que había allí conmigo era Cris, intentando que despertara pero ya lo había hecho. Cuando me vio abrir los ojos me dio un abrazo y no me dio tiempo a reaccionar. Cuando me soltó, salí corriendo y me dirigí al escenario. La gente no se había marchado, tenían la esperanza de que saliera a escena. Cogí el micrófono y salí corriendo al escenario. La gente se volvió loca y mis amigos empezaron a gritar al verme. Llegué al centro del escenario y miré a todo el público, estaba lleno.
- Hola, New York!! – empecé a decir, no sabía como explicar lo sucedido anteriormente sin que se enterasen mis amigos. – Siento mucho el retraso, es que… me quedé atrapada en el baño. – oí algunas risas entre el público y, sin darme cuenta, mi cara se volvió roja al instante por la vergonzosa escusa que acababa de decir. – Y ahora, no os hago esperar más. Qué comience el concierto!!!

Comencé a cantar todas mis canciones, no eran muchas, pero aprovechaba para hacerlas más largas o cantar con el público. Saqué a cantar conmigo a algunas personas de las muchas que había. La primera era una chica de unos trece años, bastante mona y muy nerviosa, después subí a un chico de unos veinte años, era guapísimo y no paraba de mirarme el culo, le seguía una pareja que decidí subir porque me recordaba a Harry y a mí, les canté esta canción http://www.youtube.com/watch?v=RqFlQeNAhNc. Solo me quedaba una canción para  terminar el concierto y aún me quedaba una cosa que hacer. Cogí aire y me dispuse a seguir mi plan.
- Esta es la última canción de la noche y me gustaría dedicársela a la persona más importante de mi vida, ya que hoy es un día muy especial para él. Me gustaría que subiera al escenario conmigo – unos focos iluminaron a Harry y subió conmigo. – Feliz cumpleaños, Harry.
- Gracias, pero no tenías porque hacerlo.
- Quería hacerlo, para demostrarte que te quiero. – nos fuimos acercando y nos fundimos en un precioso beso. El público empezó a gritar y a aplaudir, y nosotros nos abrazamos. – Harry, me gustaría que cantaras la última canción conmigo.
- Claro. – le dieron un micrófono a Harry y empezó la música. Cantamos esta canción http://www.youtube.com/watch?v=YPzkPYfaj3E porque era la que mejor definía nuestra relación. La cantamos mirándonos a los ojos, como si no hubiera nadie a nuestro alrededor, solo él y yo.

Una hora después estábamos en el coche de Louis, para dirigirnos a la fiesta sorpresa. Louis y Eleanor iban delante y Harry y yo detrás, los demás estaban preparándolo todo en casa. Harry tenía puesta una venda en los ojos y se le notaba nervioso.
- ¿Falta mucho? – preguntó impaciente.
- Un poco. – le contesté aguantándome la risa.
- ¿Falta mucho? – volvió a preguntar dos segundos después.
- Un poco.
- ¿Falta mucho?
- Un poco, pesado. Y tú eres el maduro de la relación. Espérate un rato, que ya llegamos!! – acabé gritándole.
- Esa es mi chica. – rió Louis.

Llegamos en diez minutos y entramos en la gran casa. Estaba todo preparado para la fiesta. Nos pusimos delante de una pancarta donde estaba escrito con grandes letras doradas “Felicidades Hazza!!” y nos quedamos callados. Harry parecía inquieto.
- ¿Puedo quitarme esto? – nadie contestó – Louis!! El!! Carol!! ¿Hay alguien? – Se quitó la venda y Louis le sacó una foto.
- Felicidades!!!
- Madre mía!! No teníais porque hacerlo. – dijo muy emocionado.
- Harry, somos tus amigos y te queremos. Acostúmbrate. – dijo Liam entre risas.
- Bueno, qué empiece la fiesta!!!

Estaban algunos de mis amigos del instituto pero mi familia no había venido, me habían llamado y me habían dicho que no podían venir por trabajo. Saludé a cada una de las personas que había en la casa y después, cogí a Carolina, que estaba hablando con Perrie y Jade, y la saqué a bailar. Estábamos bailando los dos muy juntos hasta que pusieron una lenta, http://www.youtube.com/watch?v=7maJOI3QMu0.
- Esta fue la primera canción que te oí tocar. – le dije al oído.
- Gracias a ella nos conocimos.
- Todo gracias a espiarte mientras tocabas el piano.
- Gracias por espiarme. – me dijo mientras se acercaba más a mí. Yo acorté distancias y nos fundimos en un dulce beso.

Se estaba haciendo tarde y la gente empezó a irse, pero antes me felicitaban por última vez y me daban algunos regalos. Cuando nos quedamos los doce solos, me puse a abrir los regalos. Era ropa, algún videojuego, perfume… Los chicos me miraban y jugueteaban con mis regalos y las chicas no estaban. ¿Dónde se habían metido? Los chicos me habían regalado el juego de World of Warcraft Mists of Pandaria, me encantaba. Miré hacia las escaleras y las chicas fueron bajando una a una, la última fue Carolina. En sus manos, cada una, traían algunos paquetes. Los fui abriendo rápidamente y allí había ropa, un colgante con forma de avión, el autógrafo de Kobe Bryant y un perfume. Me quedaba uno por abrir y era el que más curiosidad me daba. No era muy grande pero tampoco muy pequeño. ¿Con qué me sorprendería esta chica ahora? Lo fui abriendo lentamente hasta que pude ver parte de él. Parecía un libro, lo terminé de abrir y sí, era un libro. ¿Un libro? Si ella sabe perfectamente que no me gusta leer. Se llamaba “Love Story”
- Gracias por el libro. – dije dándole vueltas entre mis manos.
- Te gustará más si lo abres. – me contestó con una sonrisa en los labios.

Lo puse sobre la mesa y todos se acercaron para poder ver el contenido de esas páginas que, ahora, tanto me llamaban la atención. Lo abrí y allí había una dedicatoria. “Lo primero que debería decirte es feliz cumpleaños, pero antes de eso tengo otras palabras que creo que te gustaran más. Te amo y eres lo mejor que me ha pasado en la vida. No sabía que regalarte y espero que te guste esto. Sé que ahora mismo estarás pensando que me he equivocado al regalarte un libro (sé que no te gusta leer), pero esto no es un libro cualquiera. Es nuestro libro. Espero que me ayudes a que continúe la historia y a que sea por siempre. Feliz cumpleaños cariño y espero que lo disfrutes como te lo mereces. Te quiero, Carol”. Solo con leer esas palabras no pude aguantar más y la besé. Nadie había hecho nada parecido por mí, era el mejor regalo de todos y eso que no había acabado de verlo. Pasé las páginas y eran fotos nuestras, de todos esos momentos juntos, con algunas dedicatorias. Estaba la foto que nos hizo a su hermana y a mí el día que nos conocimos, cuando la acompañé a recogerla, cuando  me empecé a enamorar de ella. También estaba nuestra primera cena, después de haberla estado espiando mientras tocaba el piano. Había muchas fotos nuestras, pero hubo una que me encantó. Lo recordaba perfectamente. Fue el día de Navidad, después de decirle que me mudaría con ella a New York. Gemma nos sacó la foto y yo la tenía en mi habitación puesta en un marco en mi mesilla de noche, junto con otras fotos nuestras. Ese día fue uno de los mejores a su lado.
- Gracias, de verdad. – le dije a punto de llorar.
- Eh, ¿y eso de qué los chicos no lloran? – me contestó con esa preciosa sonrisa que me volvía loco.
- Carolina, te amo.
- Y yo a ti. – me contestó antes de darme un tierno beso.

Al Fin!!!



lunes, 7 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 47

Ya era de día y todo estaba preparado para esta tarde. Abrí lentamente los ojos y allí estaba, tumbado a mi lado, aún dormido. Despierto era guapísimo pero dormido parecía un ángel. Me quedé observando su perfecto rostro hasta que se giró para mirarme, aún tenía los ojos cerrados.
- Me vas a desgastar de tanto mirarme.
- No te estaba mirando. – dije dándome la vuelta y escondiendo mi cara bajo la almohada.
- Era broma. – dijo dándose la vuelta y acercándose para besarme. - ¿Vamos a desayunar?
- Vale, pero podías haberme dicho al menos buenos días. – dije fingiendo estar enfadada.
- Empecemos de nuevo, entonces. – me cogió de la cintura y me tumbó en la cama, él a mi lado. – Buenos días, princesa.
- Buenos días, tonto. – dije levantándome de la cama y saliendo de la habitación corriendo.
- Ven aquí!! – pude oír los gritos de Harry.

Bajamos las escaleras corriendo ante la mirada incrédula de todos. Salí al jardín y seguí corriendo hasta que me alcanzó. Estábamos al borde de la piscina y me tenía cogida en brazos. Menos mal, pensaba que me iba a tirar a la piscina pero se había dado la vuelta para volver adentro con los demás. Estábamos a punto de entrar por la puerta cuando, Harry se dio la vuelta y empezó a correr hacia la piscina conmigo aún en brazos. Pataleé, supliqué, grité, pero no me hizo ni caso. Siguió corriendo como el loco que era y cuando llegó al borde saltó al agua. Estaba congelada, ya que estábamos a principios de Febrero.
- ¿Por qué me has tirado? – dije tirándole agua a la cara.
- Por que me has llamado tonto y te has ido corriendo. – me contestó mientras me hacía pequeñas ahogadillas.
- ¿Pero estáis locos los dos?
- ¿No veis el frío que hace?
- Carolina, como te enfermes te mato!! Que tienes un concierto esta tarde!! – me dijo Cris desde el borde, donde estaban todos mirándonos y riéndose. Salimos completamente empapados de la piscina para dirigirnos a desayunar.
- Que conste que ha sido culpa suya. – dijo Harry encogiéndose de hombros y señalándome.
- ¿Culpa mía? Si ha sido tuya, que te ha dado un ataque de locura de los tuyos y me has tirado al agua. – dije intentando parecer enfadada. – Pero no pasa nada porque… ES TU CUMPLEAÑOS!!!
- Felicidades, Hazza!!! – gritaron todos.
- Gra… gracias. – dijo bastante emocionado. – Chicos, sois los mejores.
- ¿Y las chicas qué? – protestamos todas.
- Las chicas sois geniales. Aún no llegáis al rango de “mejores”.
- Vale, pues te quedas sin regalo. – dije mientras me dirigía a la cocina.
- Espera, ¿tengo regalos? – corrió detrás de mí. – Pero si sois fantásticas, las mejores del mundo, incluso más que estos cuatro. Carolina, con lo que yo te quiero a ti.
- Vale, pero prométeme una cosa.
- ¿Qué? – dijo más animado.
- Que te vas a callar.

Le dijimos que los regalos se los daríamos por la tarde porque las chicas se tenían que ir a una reunión y querían estar presentes cuando se los diéramos. Al fin pudimos desayunar tranquilos, pero no, tenía que sonar mi móvil ahora. Me sorprendí bastante por la llamada, pero habíamos quedado en llamarnos con regularidad, cosa que aún no había hecho.
- ¿Amy?
- Carol, ¿puedes hablar? – preguntó bastante alterada.
- Si, ¿ocurre algo?
- Si, es Andrea.
- Dime que está bien, por favor. – me empecé a preocupar de verdad.
- Andrea ha desaparecido. – me quedé muda, ¿había oído bien? Seguramente sería una broma, pero no tenía nada de gracia. - ¿Carolina? ¿Estás ahí?
- Si, pero ¿seguro que ha desaparecido?
- Nadie la ha visto desde ayer.
- ¿Seguro?- dije aún sin poder creérmelo - Amy, ahora mismo cojo un avión de vuelta a Londres.
- No, tienes un concierto. Ya te avisaremos si pasa algo. Te quiero. – se despidió de mí y colgó.

No tenía que haberme ido de Londres. Si no me hubiera ido esto no habría pasado, Andrea estaría conmigo y con Amy. Mierda, me sentía ten impotente, sin poder hacer absolutamente nada para ayudar. No podía volver porque tenía que cumplir con mis obligaciones aquí. No podía hacer nada, solo esperar a que esté bien y que no le haya pasado nada. No podía salir del salón y que me vieran todos, no podía arruinarle el día a Harry. Tendría que fingir por un día, todo por Harry. Descargué mi ira contra la pared dándole un fuerte golpe, me hice bastante daño en la mano, y fui a la cocina. Todos me miraron y continuaron a lo suyo. Las chicas fueron las primeras en irse para preparar unas cosas de la fiesta, sin que Harry supiera nada, después los chicos que tenían que dar una entrevista en la radio y más tarde irían a la prueba de vestuario que tenía yo antes del concierto. Eleanor y Cris me acompañaron al ensayo y no fuimos a comer cuando terminamos. Esta vez nos aseguramos de que no había nadie dentro y nos sentamos a comer. No les conté nada a ninguna porque no quería preocuparlas. Más tarde nos encontramos con las chicas de Little Mix y fuimos en su coche a la prueba de vestuario. Me hicieron probar mil y un vestidos, faldas, pantalones, camisetas y zapatos, pero nada le gustaba a mi estilista, decía que tenía que dar una imagen de chica dulce y tímida pero a la vez de chica sexy y atrevida. Al final se decantó por dos vestidos, que enseñaban lo justo y una camiseta con el hombro caído con unos shorts vaqueros. Cuando terminé, vi a los chicos sentados en las butacas mirándome. Ya decía yo que había alguien que aplaudía cada vez que salía de mi camerino con la ropa que me probaba. Me fui a mi camerino con los chicos y las chicas, y allí nos quedamos charlando hasta unos quince minutos antes del concierto. Cris salió a hablar por teléfono con no sé quien de la discográfica y los chicos se fueron a coger sitio sin antes desearme suerte. Las chicas me dieron los últimos consejos y también se fueron. Solo me quedaban cinco minutos para salir, pero recibí un mensaje que me dejó completamente paralizada. Él no la tenía, no sabía donde estaba.

sábado, 5 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 46

31 de Enero. Mañana es el cumpleaños de Harry y tengo un concierto, que mierda. Yo solo quería pasar el día con él, pero creo que no va a poder ser. Podría venir al concierto conmigo pero no sería lo mismo. Ahora mismo estoy con Cris y Eleanor, que me están ayudando a preparar el regalo de Harry. Los chicos no saben nada porque seguramente se les escapará y Harry se acabara enterando y las chicas vuelven está tarde para poder estar mañana en mi concierto y el cumpleaños.
- Creo que ya está. – dijo Cris levantándose de la silla.
- ¿Creéis que le gustará? – pregunté un poco insegura.
- Yo creo que no le gustará, le encantará. – me animó Eleanor.
- Gracias por la ayuda.
- ¿Para qué están las amigas? Vamos a comer algo.

Salimos de mi casa y nos fuimos andando hasta el centro comercial, que no estaba muy lejos, para irnos a comer. El camino fui muy cortó ya que nos pasamos todo el rato riendo, bromeando y haciendo las tontas. Nos habíamos hecho muy amigas y Cris, en estos momentos, era mi mayor apoyo. Ella estaba haciendo grandes progresos con Niall, ella no se daba cuenta pero yo ayudaba al irlandés a intentar acercarse lo máximo posible. Llegamos y nos metimos en un restaurante de comida rápida. Me quedé admirando las suculentas hamburguesas, pero una voz me sobresaltó.
- Sabes que no puedes comer comida basura, tienes que cuidar tu dieta. – me dijo Cris.
- Solo por esta vez. – supliqué.
- No, y date prisa que esto se va a llenar y no vamos a poder salir.
- Esto no se va a llenar, ¿no ves que esta vacío? – dije mirando a mi alrededor.

Después de que pidiéramos, el restaurante se llenó de adolescentes. Parecía que buscaban algo, o mejor dicho a alguien. No sabía lo que les pasaba hasta que una chica me vio y gritó mi nombre, de repente todos vinieron corriendo hacia mí. No entendía lo que decían porque estaban todos gritando y rodeándome. No veía ni a Eleanor ni a Cris y me asusté. Les firmé los autógrafos que me pidieron y me hice las fotos que me suplicaron, pero no me dejaban en paz. La puerta se abrió y pude ver a cinco chicos allí parados. Nadie les prestaba atención, pero yo intenté abrirme paso hasta ellos. Cuando lo conseguí, sin querer los empujé, salí corriendo bajo la mirada de asombro de los cinco chicos y mis dos amigas. No paré de correr hasta que supe que estaba a salvo. Saqué mi móvil y vi las llamadas perdidas de mis amigas, así que decidí llamarlas.
- ¿Carol? ¿Dónde estás?
- No tengo ni idea, pero ahí no vuelvo.
- Pues ya me dirás como te encontramos.
- Voy a volver a casa, podéis iros sin mí.

Salí de donde estaba escondida y puse rumbo a casa, pero no sabía el camino. Me había alejado demasiado del restaurante y no sabía volver. Empecé a caminar intentando recordar por donde había venido pero lo único que conseguí fue perderme aún más. Estaba oscureciendo y seguía perdida, no me atrevía a preguntar a nadie por si me reconocían. Lo único que había hecho en todo el día fue intentar encontrar el camino de regreso y comprarme un gorro para taparme un poco. Me estaba cansando de caminar y, por fin, decidí llamar a alguien por teléfono.
- ¿Hola?
- Harry, necesito tu ayuda.
- ¿Qué pasa? ¿Estas bien? – preguntó muy preocupado.
- Si, pero no se donde estoy.
- ¿No sabes donde estás? ¿Eras tú la chica que salió corriendo de un restaurante de comida rápida esta mañana?
- Si. ¿Por?
- Por nada, voy a buscarte. ¿Qué es lo que ves a tu alrededor?
- Luces.
- No te muevas.
- Pero… - ya había colgado.

Llegamos a un restaurante de comida rápida gracias a Niall, después de un duro día de ensayos lo único que necesitábamos era una rica y grasienta hamburguesa. Que mala suerte, estaba lleno. No había nadie en la cola para pedir, todo el mundo estaba rodeando una mesa. ¿Qué estará pasando? ¿Quién será la persona que está en medio de aquella muchedumbre? Pobre, espero que sepa salir de esta. Íbamos a entrar en el restaurante cuando una chica salió corriendo de en medio de aquel gentío y se dirigió a la puerta. Sin darse cuenta nos empujó y lo único que pudimos hacer los chicos y yo fue apartarnos porque todo el mundo salió detrás de aquella chica.
- Pobre chica, ¿quién creéis que era? – preguntó Louis entre risas.
- No lo sé, ¿tú que piensas Harry?
- Que era preciosa.
- Tío, contrólate.
- Recuerda que tienes novia.
- Si, tenéis razón.

Pedimos la comida y salimos de allí para dirigirnos en nuestra limusina a casa de las chicas. Mientras comíamos, reíamos y charlábamos el móvil de Louis sonó. No quiso poner el altavoz porque le llamaba Eleanor. Estuvimos callados para intentar escuchar la conversación hasta que sonó el móvil de Liam y el de Zayn. Estuvieron hablando con sus respectivas novias todo el viaje y yo lo único que hacía era mirar el móvil.
- ¿Esperas una llamada? – preguntó Niall al ver que miraba tanto el móvil.
- ¿Eh? No, solo… da igual.
- Esperas que Carolina te llame ¿verdad?
- Quería hablar con ella un rato, solo eso.
- Llámala, estará ocupada pero creo estará deseando parar un rato para halar contigo.
- Creo que lo haré, gracias tío. – cogí el móvil y la llamé. Esperé y no me lo cogía, lo volví a intentar y el mismo resultado. – Me parece que no quiere hablar conmigo.
- Ya la verás cuando lleguemos a casa de las chicas. – me dijo Niall antes de que le sonara el móvil, era Cris. Genial, todos hablando con las chicas de sus sueños y la mía ni se dignaba a coger el móvil.

Llegamos a casa de las chicas, estaban tiradas en el sofá viendo la televisión, todas menos a la única que quería ver. Nos preguntaron que tal el día y todo eso, pero yo no tenía ganas de hablar y salí un rato al jardín. Me senté al borde de la piscina, pero sin llegar a tocar el agua, y me quedé allí cabizbajo. No sabía como reaccionar. Todos estos días había estado ayudando a mi novia a convertirse en una gran cantante, cuidando de ella, apoyándola, queriéndola y ahora pasaba de mí. Ella no es así, lo sé, algo tenía que haberle pasado para que no contestara a mis llamadas. Estábamos demasiado bien, no habíamos discutido ni una sola vez y eso era raro porque éramos un poco diferentes.
- ¿Estas bien, Hazza? – oí la voz de Louis a mi lado.
- Si. – dije escondiendo la cabeza entre mis piernas.
- Te conozco demasiado como para que me mientas y te salgas con la tuya. Cuéntame que te ocurre.
- Es por Carolina.
- ¿Tenéis problemas?
- No, estamos genial juntos y estoy locamente enamorado de ella pero…
- No habréis discutido, ¿verdad?
- No, creo que aún no hemos discutido. Es que no me coge el móvil y estoy preocupado.
- Ya verás como está bien. – dijo dándome un abrazo y volviendo a entrar en la casa. De repente, me sobresaltó el tono de mi móvil. Era ella - ¿Hola?
- Harry, necesito tu ayuda. – parecía nerviosa.
- ¿Qué pasa? ¿Estas bien?
- Si, pero no se donde estoy.
- ¿No sabes donde estás? ¿Eras tú la chica que salió corriendo de un restaurante de comida rápida esta mañana? – pregunté recordado la escena de esta mañana.
- Si. ¿Por?
- Por nada, voy a buscarte. ¿Qué es lo que ves a tu alrededor?
- Luces.
- No te muevas. – dije levantándome del suelo y saliendo de la casa corriendo.

Corrí todo lo que pude, sabía donde estaba. No conocía mucho New York pero sabía donde era el sitio donde se encontraba Carolina. No me detuve ni un segundo, seguí corriendo por la calle intentando esquivar a la gente. Algunas fans me reconocieron y me empezaron a perseguir, pero yo no me detuve y se acabaron cansando. Las calles estaban iluminadas, aún no habían quitado los adornos de Navidad. Ya quedaba menos para llegar. Era muy tarde y me daba miedo dejar a Carolina sola demasiado tiempo. Un último esfuerzo y no me equivoqué. Allí estaba, sentada a los pies del enorme árbol de Navidad. Levantó lentamente la cabeza y me vio. Corrí hacia ella y ella hizo lo mismo. Cuando estuvimos a unos metros, nos detuvimos y nos quedamos un rato mirándonos, sin saber que decir. Decidió ella dar el primer paso, acercándose a mí y dándome un abrazo.
- Estaba preocupado por ti. – dije intentando recuperar el aliento, después de la carrera que me había pegado lo necesitaba.
- Gracias por venir a por mí.
- Habría ido hasta el fin del mundo a por ti. – dicho esto la besé.

miércoles, 2 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 45

Llamaba todos los días a casa, trabaja bastante y me lo pasaba genial todos los días. Este es el resumen de mi nueva vida. Intentaba, por encima de todo, tener siempre los pies en la tierra y no dejarme influenciar por nadie, solo por Cris. Mi vida había cambiado mucho y no conseguía acostumbrarme a la fama, los lujos y los fans. Todo esto era nuevo para mí, aunque llevara un par de semanas en este mundo. Más afortunada no podía ser, creo que sí. Tenía a Harry a mi lado. Llevábamos casi dos maravillosos meses juntos, pero no habíamos hecho pública la relación, aunque la prensa se hacía una idea. En los quiscos podía ver alguna foto nuestra en portada preguntándose si somos novios o solo amigos. Cada vez que las veo no puedo evitar reírme. Los chicos me ayudan bastante, las chicas hacen que los días de trabajo sean cada vez menos pesados y Cris es la mejor compañera de casa que puedo pedir. Estos primeros días estaba muy solicitada, entrevistas, sesiones de fotos, pequeños conciertos… pero es lo normal y tengo que aguantarme. Hoy tengo una entrevista en un programa de televisión y me da bastante vergüenza. He salido en algunos programas para cantar mis canciones, pero todas las entrevistas que me han hecho han sido en la radio.
- Carol, arréglate que tenemos que irnos ya. – oí la voz de Cris al otro lado de la puerta.
- Voy!!

Bajé las escaleras y allí me esperaba Cris, guapísima como siempre, para irnos al plató. Subimos al coche y recorrimos parte del camino calladas. Estábamos las dos muy nerviosas, por motivos diferentes. Las chicas iban a acompañarme para darme ánimos menos Eleanor que tenía examen mañana y los chicos estaban en otra entrevista pero vendrían por la mitad del programa.
- ¿Nerviosa, Carol?
- Un poco, ¿tanto se nota?
- Demasiado, relájate. Verás que no es para tanto. – intentó tranquilizarme.
- Lo dices porque no tienes que salir en la televisión y que te miren miles de personas. – dije sarcástica.
- No quiero ponerte más nerviosa de lo que estás, pero son millones. – dijo riendo.
- Cris, mejor que conduzcas y que te calles.

Llegamos al plató y un hombre nos acompañó hasta donde estaba el presentador. Era un hombre de unos 40 años bastante amable. Fui a mi camerino donde estaba mi maquilladora. Cris me hizo compañía junto con Jade, Perrie, Leigh y Jessy mientras me maquillaban. Llamaron a la puerta y me avisaron de que me quedaban cinco minutos. Estaba realmente nerviosa y no dejaba de mirarme al espejo. No estaba nada mal, llevaba una camiseta con la bandera de Londres y con el hombro caído, unos pantalones cortos vaqueros, unas bailarinas negras y un maquillaje natural. Salí del camerino y fui al plató ya que en menos de un minuto iba a empezar el programa. Me senté en un enorme sofá y el presentador comenzó la entrevista. Me preguntaban lo típico, mi antigua vida, mis amigos, mi familia y como me sentía ahora. Me hacía sentir bastante cómoda, no me hacía preguntas muy comprometidas hasta que llegó el tema estrella, el amor.
- Bueno Carolina, ha llegado el momento. Lo que todo el mundo quiere saber. – dijo mirándome con ojos interrogantes para luego reír. – Pero tranquila, tú no te pongas nerviosa.
- Lo intentaré. – dije sonriendo, después miré al lugar donde estaba las chicas y pude ver que ya habían llegado los chicos.
- Antes de nada, queremos saber si antes de esto de la fama tenías a los chicos a tus pies como ahora.
- No, nunca he tenido a ningún chico a mis pies.
- Eso no podemos creérnoslo, si eres adorable. – dijo haciendo que me levantara y diera una vuelta sobre mi misma. - ¿Cómo sería tu chico ideal?
- ¿Mi chico ideal? No sé, tendría que ser cariñoso, atento, romántico. – dije pensando en Harry. – No me gustan los típicos chicos malos.
- Y ahora, háblanos de la persona en la que estabas pensando mientras decías tu prototipo de chico.
- No estaba pensando en nadie. – dije con la sonrisa más inocente que pude poner.
- Tenías la típica cara de chica enamorada. Vamos Carolina, no te cortes o te lo tendré que preguntar yo. – dijo con una voz amenazante y divertida.
- Bueno, estaba pensando en Harry. – dije en voz muy bajita.
- ¿En quién?
- En Harry. – dije mientras miraba a Harry a los ojos.
- ¿Entonces, es cierto? ¿Estáis saliendo juntos?
- Sí.
- Lo siento chicas, al parecer el corazón de Harry Styles está ocupado por esta jovencita.

La entrevista continuó tranquila hasta que por fin pude irme donde me esperaban mis amigos. Cuándo llegué todos me abrazaron y me felicitaron, al menos no había estado tan mal. Decidimos ir a cenar todos juntos para celebrarlo, aunque yo no estaba de muy buen humor no sé porque. Fuimos a un precioso restaurante, aunque yo habría preferido ir a un McDonald’s, y cenamos allí. Intenté pasármelo lo mejor posible para no arruinarles la velada a los demás. Mientras cenábamos, pude ver a Cris y a Niall bastante juntos y se veía que lo estaban pasando bien.
- ¿Nos vamos? – me sorprendió la voz de Harry en mi oído.
- Claro.

Salimos del restaurante, al parecer nadie lo notó, y dimos una vuelta por la ruidosa New York. Íbamos cogidos de la mano y, de repente, apareció un fotógrafo y  nos hizo una foto.
- Espera!! – gritó Harry y el paparazzi se dio la vuelta. – Tengo otra foto para ti.
- ¿E… enserio?
- Si, ¿la quieres?
- Su… supongo.
- Vale, pues prepara la cámara. – le dijo al fotógrafo ante la mirada atónita de mis ojos. Después se dio la vuelta y me cogió de la cintura para acercarme a él y poder darme un beso en los labios.
- ¿Por qué lo has hecho? – dije después de que el fotógrafo se fuera.
- Tenía ganas. – dijo encogiéndose de hombros. – No te irás a enfadar, ¿verdad?
- Puede.
- Princesa, si les das lo que quieren te dejaran en paz.
- ¿Y cómo sabías que eso era lo que quieren?
- No lo sé, pero es lo que quiero yo.
- ¿Qué se enteren todos de lo nuestro?
- No, besarte.
- Espera. – saqué el móvil y él me miró extrañado.
- ¿Qué haces?
- ¿No querías una foto de un beso nuestro? Pues vemos a hacer la foto.
- Claro. – dijo a la vez que se reía. La foto salió genial. – Pásamela.
- Claro. – dije mientras se la pasaba. - ¿Para qué la quieres?
- Para ponérmela de fondo.
- Copión.
- ¿Por?
- Eso lo había hecho yo antes.
- Ahora los dos tenemos la foto de fondo. – dijo antes de besarme de nuevo.

martes, 1 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 44

Los días fueron pasando hasta que solo quedaba una semana para irme a USA. Solo quedaban siete días. Esta última semana me había aburrido mucho porque los chicos se habían ido a New York para dar un concierto y Harry estaba buscando una casa por allí, las chicas se habían ido de gira, Andrea y Eleanor se habían ido de la ciudad y Cris también estaba en New York para arreglar unas cosas de nuestra nueva casa. Hoy no hacía un día demasiado bueno y estaba sola en casa, como casi siempre últimamente. Mi madre me había dejado dinero para comprarme ropa, pero ir sin las chicas no era lo mismo. Da igual si voy sola por una vez, necesitaba la ropa, pero con toda la que me había regalado Harry en contra de mi voluntad ya tenía demasiada. Cogí mi chaqueta y fui directa al centro comercial. Entré en una de mis tiendas favoritas, la mayoría de la ropa que tengo es de allí. Miré entre la enorme cantidad de prendas que había y sin querer me choqué con una chica.
- Lo siento. – dije automáticamente.
- Tranquila, no pasa nada. – dijo dándose la vuelta para mirarme.
- ¿Amy?
- ¿Carol? Cuanto tiempo sin vernos!! – dijo con una sonrisa.
- Si, solo unas semanas.
- Digo en el instituto. – continuó hablando sin perder la sonrisa. – Nunca me imaginé que una chica súper tímida como tú fuera a ser cantante y, encima, ser la novia de uno de los chicos de la banda de pop más aclamada del momento.
- Si, he tenido suerte.
- ¿Has venido sola?
- Si, y por lo que veo tú también.
- Podemos hacernos compañía, si quieres.
- Claro, así ninguna se aburrirá. – dije intentando animarme un poco.

Amy y yo en el pasado nos habíamos llevado  muy bien, antes fuimos inseparables. Recuerdo perfectamente cuando Andrea, Amy, Robert y yo íbamos todas las tardes a jugar al parque. Cuando empezamos el instituto las cosas empezaron a cambiar entre nosotras, ella buscó el camino de la popularidad y yo me quedé con mis amigos de siempre. No volvimos a hablar hasta el día que nos encontramos en las tienda de One Direction, hace unas pocas semanas. Lo que tuvimos ni siquiera fue una conversación. Recorrimos algunas tiendas y nos compramos bastantes cosas hasta que no pudimos más de lo agotadas que estábamos y nos fuimos a una cafetería. Allí nos quedamos charlando animadamente mientras nos tomábamos unos chocolates calientes. Me contó como le iban las cosas con su nuevo novio, James, capitán del equipo de fútbol, como había pasado las fiestas y que me echaba de menos en los recreos. A decir verdad, yo también la echaba de menos, pero cada una había elegido un camino distinto y había que aguantarse. Se hizo bastante tarde y nos fuimos cada una a su casa, sin antes prometernos que quedaríamos algún día con Andrea para ponernos al día. Mi madre ya estaba en casa y estaba haciendo la cena, en pocos minutos podría comer. La cena transcurrió tranquila y pude librarme de recoger la mesa para irme a dormir, lo necesitaba.
El tiempo pasaba volando y, sin darme cuenta, ya estaba haciendo la maleta para mañana poder comenzar mi sueño. Metí la cuarta parte de mi ropa en una maleta, el resto me lo iría mandando mi madre porque no me cabía todo en la maleta. Este día no iba a salir ya que quería dedicárselo a mis seres queridos. Andrea vino a casa acompañada de Amy para poder pasar el día juntas, mi madre pidió el día libre en el trabajo para poder estar conmigo y Cindy no se separaba de mí. El día lo pasamos las cinco juntas. Amy y Andrea se quedaron a cenar y, también durmieron en mi casa para así poder ir conmigo al aeropuerto a despedirse. Al final no dormí mucho porque nos tiramos toda la noche hablando, riendo, llorando y siendo las inseparables amigas que una vez fuimos.
Al día siguiente, nadie hablaba, todo el mundo hacia lo que tenía que hacer callado. Llamaron a la puerta y mi madre fue a abrir, y allí apareció Cris. Entró en casa y me dijo que ya era la hora de irnos. Cogí mi maleta y subí al coche seguida de mi familia y amigos. Miré por última vez mi hogar, el lugar donde había crecido y criado, y nos fuimos. Las únicas personas que hablaban eran Cris y mi madre, que no paraba de decirle que cuidara de mí como si fuera su hija, pobre Cris que tenía que aguantarla. Ya era la hora, tenía que irme.
- Cuídate mucho cielo. – me dijo mi madre al borde de las lágrimas.
- Lo haré mamá. – dije mientras le daba un abrazo al que se unió mi hermana pequeña. – Pórtate bien con mamá y no le des mucho la lata en mi ausencia, te quiero canija.
- Te voy a echar de menos. – dijo Andrea.
- Y yo a ti, has sido la mejor amiga que he tenido. – dije abrazándola. – Amy, ¿no vas a darme un abrazo?
- Carol, siento no haber estado contigo estos años. – dijo con los ojos llorosos.
- No pasa nada, al menos hemos recuperado el tiempo perdido estos días. Te voy a echar menos. – dije abrazándola, si que la había echado mucho de menos todos estos años.

Después de despedirme de todas, cogí mis maletas y me di la vuelta para dirigirme a la ciudad que me cambiaría, aún más, la vida. Cris iba a mi lado con una maleta en las manos y con la cabeza gacha, ella también tendría que dejar a su familia por trabajo. Subimos al avión y la azafata nos indicó nuestros asientos. El viaje no fue lo que se dice corto, 6 horas de vuelo. Cris y yo estuvimos la mayor parte del viaje hablando para evitar pensar en todo lo que dejábamos atrás. También le enseñé mi cuaderno con mis canciones, lo llevaba a todas partes conmigo.
New York, la ciudad de las oportunidades. Bajamos del avión y allí nos esperaba una limusina. Miré para todos lados pero no encontré a la persona que estaba buscando, tendrá trabajo o se habrá olvidado, me gustaría pensar que es la primera opción. La limusina nos llevó hasta una casa bastante lejos del centro. Era preciosa.
- Espero que te guste nuestra casa para estos próximos meses o quizás años. – dijo Cris con una sonrisa.
- ¡¿Qué si me gusta?! Es genial!! – dije muy emocionada. – Tengo el presentimiento de que nos lo vamos a pasar genial las dos aquí.
- Eso espero. – dijo riendo. – Vamos dentro.

Entramos en la enorme casa y todo era alucinante. La decoración era bastante moderna, por fuera parecía la típica casa rural. Solo le faltaba algo, nuestro estilo. Entramos en el enorme salón y…
- Sorpresa!!!
- ¿Qué hacéis aquí? – pregunté al borde de las lágrimas.
- ¿Pensabas que nos habíamos olvidado de que venías hoy? – dijo Liam a la vez que me daba un abrazo.
- Si que lo pensaba. – dijo Cris riendo antes de que pudiera responder.
- ¿Cómo voy a pensar eso? Cris, no digas tonterías.
- Creo que se te olvida algo. – dijo una voz a mis espaladas.
- Tendrás que recordarme lo que es. – dije mientras rodeaba su cuello con mis brazos. Se fue acercando lentamente hasta que nuestros labios se juntaron y, nuestras lenguas quisieron ser las protagonistas de ese maravilloso beso.
- ¿No podéis esperaros hasta que nos vayamos? – dijo Louis en broma.
- Louis, puedo besar a mi novia cuando quiera y donde quiera. Así que, cállate.
- Tranquilo Hazza. Ahora si que me has abandonado. – dijo llorando de mentira.
- Tú me abandonaste primero. Anda BooBear, sabes que Larry Stylinson para siempre. – dijo Harry mientras le abrazaba.