viernes, 30 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 18

- Cenar con mis amigos. ¿Y tú?
- Lo mismo.
- Ah, bueno. – dijo mirando a los chicos y dedicándole una mirada de odio a Harry. – Adiós.
- Adiós.

La cena continuó tranquila y yo no podía evitar mirar a la mesa de al lado, donde estaba Mike. Cada vez que miraba en su dirección lo veía mirando con odio a Harry. ¿Tanto le gustaba yo a Mike, como para que odiara a Harry de esa manera? Estaba tan concentrada en mis propios pensamientos que no me di cuenta de que me estaban hablando.
- Carolina. – me volvió a llamar Andrea.
- ¿Qué? – dije volviendo a la realidad.
- ¿Qué si os apetecía veniros a un pequeño concierto que vamos a dar? – me repitió Liam.
- Claro.
- Pero hay una condición. – me dijo Zayn.
- ¿Cuál? – pregunté.
- Que cantes con nosotros. – me dijeron a la vez.
- ¿Cantar?
- Si, me dijiste que querías intentarlo. Pues es tu oportunidad para darte a conocer. – me dijo Harry.
- Claro.
- ¿Y cantarás algunas canciones tuyas? – me preguntó Niall.
- No sé, ¿debería hacerlo?
- Si, sería perfecto. – dijo Louis. – Brindemos.
- Si, vamos. – dijo Andrea. – Por Carolina!!
- Por Carolina!! – hicimos chocar nuestros vasos, y pude ver la mirada llena de odio de Mike clavada en mí.

Acabamos de cenar y acompañamos a Andrea a su casa. Cuando esta se fue, se pusieron a andar hacia la mía.
- Yo ya puedo ir sola desde aquí. – les dije.
- Te acompañamos, por si acaso. – dijo Harry de manera protectora.
- No hace falta, en serio.
- Que si.
- Bueno, pues Harry te acompaña y nosotros nos vamos. Adiós. – se despidieron.

Nos volvimos a quedar solos y mi corazón empezó a latir violentamente, solo ocurría cuando me quedaba a solas con él. Llegamos hasta la puerta y estaba todo oscuro. No habrán llegado todavía. Me entristecí recordando a mi abuela y, al parecer, Harry lo notó.
- ¿Estás bien? – preguntó preocupado.
- Si, no es nada. – dije sonriendo.
- Bueno, pues hasta mañana.
- Adiós. – lo vi marcharse. – Espera
- ¿Qué? – se dio la vuelta al instante.
- ¿Quieres quedarte a dormir conmigo esta noche? – pregunté muy nerviosa. – Es que mi madre y mi hermana no están y bueno…
- Claro. – me sonrió. – Entremos.

Entramos en casa y le enseñe mi habitación. Era uno de las habitaciones más grandes de la casa, pero a mí eso me daba igual. La elegí por las preciosas vistas que tenía a la ciudad.
- Qué bonita. – dijo mirando por la ventana.
- Gra… gracias.
- ¿Te importa si me doy una ducha? – me preguntó.
- No, claro que no. Estás en tu casa. – le llevé hasta el baño y volví a mi habitación.

Me puse el pijama y bajé a por un vaso de agua a la cocina. Estuve allí unos diez minutos y cuando volví a mi cuarto me encontré con Harry. No llevaba camiseta y dejaba ver su musculoso cuerpo. Cuando lo vi me sonrojé y aparte la vista. Al parecer él lo notó.
- ¿Qué pasa? – dijo riendo. - ¿Nunca has visto a un chico sin camiseta?
- Si, pero ninguno tan guapo. – dije sonriéndole. Por su cara no se esperaba esa respuesta.
- Bueno, ¿y dónde duermo? – preguntó buscando otra cama.
- Te doy cuatro opciones. – dije sonriendo. – En la habitación de mi hermana, en la de mi madre, en el sofá o…
- ¿O? – preguntó Harry esperando la respuesta.
- O conmigo. – dije mirándole a los ojos.

No me lo esperaba. Me había invitado a dormir en su casa y ahora me estaba sugiriendo dormir con ella. No me juzguéis mal por desear pasar la noche a su lado, también soy humano. La miré a los ojos y le sonreí. No podía dejar de sonreír estando con ella. Creo que me había enamorado.
- Bueno, pues elijo… - dije haciendo como que pensaba la respuesta. Me acerqué a ella y la abracé.
- ¿Qué eliges?
- Contigo. – le susurré al oído, cosa que hizo que se estremeciera.

Quería dormir conmigo, cosa que me esperaba. Todos los chicos eran iguales, pero algo hacía que, hasta eso, fuera diferente en él. Mi cama era bastante grande y cabíamos los dos perfectamente. Me tumbé y él a mi lado. Lo tenía muy cerca y yo estaba muy nerviosa.
- Bu…bue…buenas noches. – dije tartamudeando.
- Buenas noches, princesa.

Fueron pasando las horas y no podía dormir. Harry me había abrazado y no me soltaba. Al parecer no se estaría dando cuenta, ya que estaba profundamente dormido. Estaba muy nerviosa. Estaba durmiendo en la misma cama que Harry Edward Styles. Era el sueño de toda fan. Y encima me habían invitado a ir de gira con ellos, había grabado una canción que había sido número uno en muchos países e iba a dar un concierto para darme a conocer. No me lo podía creer. En estos momentos era, seguramente, la chica más envidiada del planeta.

A la mañana siguiente, me levanté con un poco de sueño, ya que no había pegado ojo en toda la noche. Harry seguía a mi lado, abrazándome. Me quedé mirándole, embobada, hasta que abrió los ojos. Me sonrió y se fue incorporando lentamente.
- ¿Qué tal has dormido? – me preguntó sonriente.
- Más o menos.
- ¿Por? Yo he dormido genial.
- No sé, es que…
- A desayunar!!! – oí una voz en la cocina.

Bajamos y vi a mi madre en la cocina, preparando el desayuno, y a mi hermana comiendo y viendo la televisión.
- Mamá, ¿cuándo has llegado? – pregunté.
- Hace un rato, pero te he dejado dormir.
- Verás, como estaba sola…
- Sé que Harry ha dormido contigo. – me dijo sonriente. – Y me alegro.
- Mamá, ¿estás bien? – pregunté con una sonrisa en el rostro.
- Si ¿por?
- No sé, te noto rara. Siempre eres tan pesada en el tema de los chicos que…
- Yo no soy pesada. Solo me preocupo por ti. – empezó a decirme. – Y Harry es un buen chico y se ve que le gustas.
- Yo no le gusto. – dicho esto me fui de la cocina.

Harry estaba viendo la televisión con mi hermana. Al parecer, lo estaban pasando bien. En el fondo eran parecidos. Miré el pequeño reloj de la televisión y… 11:30.
- Ostia!! – grité.
- ¿Qué pasa? – corrió Harry hacia mi.
- Son las 11:30 y llego tarde a clase. – dije cogiendo mi mochila y saliendo de casa.

Miré hacia la puerta y allí estaban los tres, mi madre, mi hermana y Harry, riéndose.
- ¿Qué pasa? – pregunté desconcertada.
- Bueno, no sé. ¿Qué día fue ayer? – me preguntó mi madre.
- ¿Miércoles? De verdad, no lo sé.
- Si, pero ¿que pasó ayer? – siguió Harry.
- No sé, ¿era tu cumpleaños?
- No, te dije que mi cumpleaños es en Febrero. Fue Halloween.
- Entonces, ¿hoy no hay clase?
- No!!! – chilló Cindy.

Entré en casa y dejé la mochila tirada en el suelo. Mi madre si tenía que trabajar, qué lástima, y mi hermana, se quedaba en casa de una amiga suya. O sea que volvía a quedarme sola con Harry. Cuando se fueron, no sabía que hacer y él vio la Wii. Nos pusimos a jugar a alguno de los pocos juegos que tenía. Nos picábamos mucho, los dos éramos muy competitivos y ninguno iba a dejar ganar al otro.
- Oye, ¿qué te parece hacer una apuesta? – me propuso Harry.
- Vale. – acepté. – Que te parece… ¿el que pierda invita al otro a tomar algo?
- Me parece bien. Pero cambiemos de juego. – miró todos los juegos que tenía. - ¿El Just Dance?
- Claro, como te voy a ganar igual…
- Ya te gustaría, preciosa.

Pusimos el juego y la verdad, bailaba muy bien. Tenía mucho ritmo y se movía con mucha elegancia. Esta chica era una caja de sorpresas, y cada vez me gustaba más. ¿Me lanzo y le digo que la quiero? No, no puedo. Pensará que solo quiero aprovecharme de ella porque solo nos conocemos desde hace unos días. Tendré que esperar al momento adecuado. ¿Cuándo nos vayamos de gira? Si, ese será el momento. Estaremos los dos mucho tiempo. Son dos meses juntos. Me quedé mirando como bailaba hasta que me di cuenta de que…
- He ganado!!! – gritó.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 17

Salimos del restaurante y llegó un mensaje de Andrea. ‘¿Qué tal te va con tu príncipe azul? Luego me cuentas. Estoy en casa de los chicos.’ ¿Cómo se enteraba de todo lo que hacía? A veces pienso que somos tan amigas que podemos leernos la mente, aunque sea imposible. Fuimos andando hasta la casa de Harry y nos detuvimos en la puerta.
- Carolina. – dijo cogiendo mis manos. – Nos vamos de gira en Febrero.
- ¿Febrero?
- Si, ¿pasa algo?
- No, es que en Febrero es mi cumpleaños.
- Y el mío, que casualidad. – dijo riendo.

Entramos en la casa riendo y allí estaban todos, observándonos con atención. Noté que me había sonrojado y eso provocó unas cuantas carcajadas por parte de los demás.
- ¿Qué pasa? – preguntó Harry.
- Nada. – disimularon todos. - ¿Qué queréis hacer?
- Lo que queráis.  – dijimos Andrea y yo a la vez.
- ¿Vamos a dar una vuelta? – propuso Niall, y le susurró algo a los demás que no llegué a entender muy bien.
- Vale.

Salimos de la casa y nos pusimos a andar sin rumbo. Harry iba a mi lado y el resto un poco retrasados. Cada vez que mirábamos hacia ellos se ponían a hablar y a reír. No sabía lo que estaba pasando.
- ¿Qué les pasa? – le pregunté discretamente a Harry.
- No lo sé. Llevan así un montón de tiempo.
- Pues si que son raros. – dije riendo.
- No sabes tú cuanto. – me contestó Harry dedicándome una sonrisa.

Seguimos andando hasta que me propuso escaparnos sin que se dieran cuenta y, así lo hicimos. Nos mezclamos entre la enorme cantidad de gente que había por allí y desaparecimos. Estábamos paseando por una calle llena de tiendas y mirando los escaparates. Paramos en una pequeña tienda donde vendían ropa preciosa, pero que yo no me podía permitir. Había un vestido rojo precioso, pero solo había un problema. Costaba 250€.
- ¿Te gusta ese vestido? – me preguntó Harry que me había estado observando.
- Bueno, si pero es muy caro y no me lo puedo permitir. – expliqué un poco avergonzada.
- Tengo una idea. – me dijo sonriendo. – Te lo regalo.
- No, no lo puedo aceptar.
- ¿Por qué no?
- No lo quiero. – mentí.
- No te creo. – dijo cogiéndome de la mano. – Vamos dentro.

Me arrastró al interior de la tienda y me obligó a que me lo probara Me metí en un probador y me empecé a quitar la ropa hasta quedarme en ropa interior. Cogí el vestido y me lo puse lentamente. Me quedaba bastante bien, pero eso lo tenía que juzgar Harry. Salí del probador y allí estaba él, sentado en un pequeño sofá. Fue levantando la vista hasta llegar a mis ojos. Me miró de arriba a abajo. Me sonrojé y al parecer, él lo notó.
- Estás muy guapa. – dijo sin parar de reír. – Espera.
- ¿Qué? – pude decir antes de que se marchara.
- Toma, los vi antes y pensé que te quedarían muy bien con el vestido. – tenía en la mano unos preciosos tacones de color dorado. – Póntelos.

Cogí los tacones y me los puse, nunca había andado con ellos pero, fue como si los hubiera llevado toda la vida.
- Ahora si que estás preciosa.
- Gra… gracias.

Me metí de nuevo en el probador y me quite el vestido, poniéndome mi ropa. Salí y allí me esperaba él dispuesto a pagarme el vestido, costara lo que costara. Fuimos a la caja y allí había una chica joven, de mi edad más o menos.
- Hola. – nos saludo
- Hola. – dijimos al unísono.
- Que bonito detalle el de tu novio. – me dijo sonriendo. – Ojalá el mío me hiciera algún regalo como este.
- Pero… - empecé a decir, pero me vi interrumpida por las carcajadas de Harry.
- Muchas gracias, adiós. – se despidió la dependienta.

Salimos de la tienda y Harry se empeñaba en llevarme la bolsa. Íbamos callados hasta que no pude más.
- ¿Qué te hacía tanta gracia?
- La cara que pusiste cuando la chica pensó que yo era tu novio.
- Pues yo no se le vi. – dije poniéndome aún más roja.
- Pues la tuvo. – dijo riendo, y dándome un abrazo.

Estábamos abrazados en medio de una de las plazas más bonitas de Londres. Cualquiera que nos viera pensaría que somos novios. El abrazo fue más largo de lo normal y, al parecer, ninguno quería que este momento acabara.
- Harry!!! Carolina!!! – oímos que nos llamaban unas voces.
- ¿Qué pasa? – preguntó algo mosqueado Harry.
- Tranquilo Hazza, si quieres ya nos vamos. – rió Louis.
- No da igual. – dije tímidamente, la verdad es que quería que se fueran y poder estar con Harry a solas.
- ¿Qué es eso? – me preguntó Andrea mirando la bolsa que Harry llevaba en la mano.
- Un vestido y unos zapatos que le he comprado.
- ¿Y te ha dejado que se lo pagaras? – preguntó Andrea incrédula.
- Si, me costó un poco pero…
- Qué bonito!!! – se miraron todos y rieron
- ¿Os apetece ir a comer? – propuse mirando a Niall suplicante.
- Con una condición. – dijo Niall.
- Por favor, vayamos a Nando’s. – supliqué.
- Vale. – dijeron todos.

Fuimos andando hasta el restaurante. No fue un camino muy largo. Estaba lleno de familias con niños y grupos de amigos. Nos sentamos en una mesa un poco apartada y nos pusimos a charlar. Nos habíamos hecho amigos en muy poco tiempo. En la mesa de al lado se sentó un grupo muy numeroso de chicos de mi edad. No podía ser… Intenté que no me vieran pero fue imposible.
- ¿Carolina? – dijo la voz de un chico.
- ¿Mike? – me hice la sorprendida. - ¿Qué haces aquí?

martes, 27 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 16

- ¿Hola? – dije en voz alta, pero no tuve respuesta. - ¿Hay alguien?

Subí a la habitación de mi madre, nada, fui a la de mi hermana y, tampoco. Me estaba empezando a preocupar. Miré por toda la casa y nada. Me senté en una silla de la cocina y vi una nota en la nevera. Rápidamente la cogí y la leí. ‘Carolina hemos ido a ver a tu abuela porque está muy enferma, le han encontrado una cáncer en un riñón. No te preocupes, mañana volveremos. Descansa, te quiero. Mamá.’ ¿Qué no me preocupe? Mi abuela tenía cáncer y me decía que no me preocupara. Llamaron al timbre, era Andrea.
- Carolina, lo he visto en la tele. – dijo muy contenta, me miró a los ojos. - ¿Estás bien?
- No. – tenía lágrimas en los ojos. – Le han detectado cáncer de riñón a mi abuela. No sé si saldrá de esta.
- Se recuperará, sabes que es una mujer fuerte.
- Si, pero es muy mayor.
- Tranquila.

Entramos en mi casa y fuimos a mi habitación. Andrea se quedó conmigo toda la noche, intentando animarme. Al día siguiente, tenía muchas ojeras de tanto llorar y estaba muy cansada porque no había dormido casi. Intenté disimularlo con un poco de maquillaje. Nos vestimos y bajamos a desayunar. Andrea encendió la televisión para que me entretuviera, pero volvió a salir ese reportaje, esta vez con más datos míos.
- ¿Cuándo os hicieron esa entrevista a Harry y a ti? – preguntó, ya que estaban pasando la entrevista de ayer en la calle.
- Los periodistas nos encontraron por la calle.
- ¿Y qué hacíais solos por la calle?
- Me acompañó a casa.
- Carolina, ahora en serio. ¿Te gusta Harry? – preguntó seria.
- Andrea, aunque me gustara, nunca tendría algo conmigo. Sería solo una más.
- Al menos lo reconoces. – salimos de casa y empezamos a andar hacia el instituto.
- No lo reconozco. – dije riendo.
- Si, reconócelo. Te gusta Harry.
- No me gusta, creo que me he enamorado de él.
- ¿Qué?
- Que me he enamorado de Harry Styles. – grité con todas mis fuerzas.

Entramos al instituto riendo, éramos muy buenas amigas. Las clases se me pasaron volando. Estábamos Andrea y yo en el pasillo cuando nos encontramos con algo que no esperábamos.
- Mike!! Déjale!! – grité.
- Porque me lo ha pedido ella, sino te enteras. – le amenazó.
- ¿Estás bien, Robert?
- Si, gra… gracias. – tartamudeó. – Me voy.
- Te acompaño. – me ofrecí.
- Carol, me tengo que ir. Adiós. – se despidió Andrea.

Salimos del instituto y me encontré con una sorpresa. Un montón de fans empezaron a rodearme. No sabía que hacer. Me pedían autógrafos y fotos, y yo un poco desconcertada lo hice con una sonrisa en los labios. Estaba feliz. Robert me miraba con cara rara, no sabía que pensar de mí. Cada vez que le miraba me sonreía, la verdad es que era un chico muy agradable y uno de mis mejores amigos de la infancia. Espera, ¿Y si…? Tenía que ser él.
- Robert, ¿puedo hacerte una pregunta? – dije un poco desconcertada.
- Ya me la has hecho. – rió.
- Bueno, pues otra.
- Claro.
- Las rosas, el peluche y las notas de la taquilla… ¿me las enviabas tú?
- Em. – empezaba a ponerse nervioso. – Carolina, hay una cosa que quiero decirte hace mucho tiempo.
- ¿El qué? – me giré para poder mirarle a los ojos.
- Esto…. Yo estoy e….
- Carolina!!! – oí una voz a lo lejos, giré y ahí estaba Harry.
- Harry!!! – grité y no pude evitar sonreír al verle.
- ¿Qué tal?
- Bien, en la puerta del instituto había un montón de fans.
- Tus primeras fans, enhorabuena. – me dijo con una sonrisa en el rostro. - ¿Te vienes a comer y luego te acompaño al trabajo?
- Claro, bueno Robert me voy. – dije mirándole a la cara. – Luego me dices lo que me tenías que decir. Adiós.

Fui a comprar unos zapatos que me habían gustado en una tienda cuando la vi a lo lejos. Estaba preciosa con esos vaqueros y esa blusa azul claro que llevaba puesta y, las botas que llevaba le quedaban realmente bien. No podía dejar de mirarla, pero algo hizo que me enfadara un poco. ¿Quién era ese? No me gustaba nada que Carolina estuviera con un chico. ¿Eran celos? No lo sé, pero no me gustaba esa sensación. Carolina solo podía ser mía. Decidí intervenir y llevármela lejos de ese tipo.

Nos fuimos a un pequeño restaurante de la zona. Ya había comido allí algunas veces y era bastante bonito. Había poca gente: familias, compañeros de trabajo y, sobre todo, parejas. Nos sentamos en una mesa al lado de la ventana, se podía ver todo Londres a través del enorme ventanal. Llegó el camarero y pedimos. Me sentía tan bien a su lado que no podría explicarlo. Cada día me gustaba más.
- ¿Qué pasa? – preguntó riendo.
- ¿Qué no sé como podéis aguantar todos los días la fama?
- Es fácil, una vez que te acostumbras.
- ¿Y de verdad creéis que tengo talento?
- Carolina, yo nunca te mentiría. – dijo algo serio. – Tienes muchísimo talento.
- Pues, ¿sabes qué? – dije muy convencida. – Me gustaría intentarlo.
- ¿Intentar el qué?
- Llegar a ser cantante, como vosotros. – dije bajando la cabeza, intimidada.
- Llegarías muy lejos. – dijo totalmente convencido. – Y yo te ayudaría.
- Te lo agradecería. – empezó a sonar mi móvil. - ¿Hola?
- Carolina, hoy te doy el día libre. No hace falta que vengas. – era mi jefa.
- ¿En serio? Gracias.
- De nada. – oí una risa al otro lado de la línea. – Y ya me contarás como te va con el chico ese.
- Gracias. – volví a repetir, pero esta vez un poco colorada. - Adiós.
- Adiós. – colgó el teléfono.
- ¿Qué pasa? – preguntó Harry al verme tan roja.
- Nada. Solo que me han dado el día libre.
- Genial, ahora podremos pasar el día juntos. – empezó a decir. – Bueno si te quieres venir con nosotros.
- No sé ni para que me lo preguntas. Ya sabes la respuesta.
- ¿Cuál?
- Si.

One Direction En La Boda De Britney


Hace unas semanas One Direction actuaron en el X Factor USA y Britney se quedó alucinada por su actuación. Lo flipó tanto que parece que Brit quiere tenerlos como banda en su boda con Jason Trawick.

Y la cosa va en serio, porque según se rumorea ella ya ha hablado con los chicos y les ha comunicado su deseo de que toquen en su boda.

¿Y qué ha dicho One Direction? Pues que si no tienen ningún otro compromiso ¡¡estarán en su boda!!


sábado, 24 de noviembre de 2012

Harry Habla Del Amor


Harry se supone que es el mujeriego de One Direction, pero ¿realmente es así 
Harry?¡Para nada!
“Tengo amigas y diría que más del 90% de la gente con la que me han relacionado
 son amigas. Hay momentos en que parece que tenga 7.000 novias, es ridículo”.
Harry pasa de los rumores, pero él mismo reconoce que tener esa fama de mujeriego
 le podría afectar a la hora de ligar con una chica que realmente le guste:
“Le diría `me gustas´y ella diría `¿pero qué pasa con esa y con esa?´. Tengo que decir
 que no hay nada cierto, pero se vuelve agotador”.
La fama de mujeriego de Harry también ha provocado que su madre se preocupara 
demasiado, pero Anne ya se ha acostumbrado...
“Ya ha dejado de preguntar. Ha habido veces en que ella me ha preguntado y yo le 
he dicho que esas cosas no eran verdad, así que ya no pregunta más”.
Lo único claro sobre la vida sentimental de Harry es que cuando él realmente salga
 con alguien, no sabremos al 100% si es verdad o no..

HARRY STYLES HABLA SOBRE SU VIDA AMOROSA Y ALGUNOS RUMORES

viernes, 23 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 15

Todo era muy extraño. Me enviaban notas a mi taquilla, rosas y ahora un ramo de flores. ¿Quién me enviaba todo eso? Mike no podía ser, él nunca fue tan romántico o tan detallista, y los demás chicos de mi clase… tampoco. ¿Y si era…? No, no podía ser. A penas nos conocíamos, pero ¿y si…? Mi móvil me despertó de aquel trance.
- ¿Hola?
- Carolina, ¿te apetece venir a ver una película a nuestra casa?
- Claro, ahora voy Louis.

Salí de casa y me dirigí a la suya. Era de noche, y se veía la luna, preciosa como siempre. Iba a cruzar una calle, cuando un coche paró a mi lado.
- ¿Te llevo, preciosa? – me dijo el conductor.
- ¿Qué? – me giré para saber quién me hablaba y era Niall. – Claro.
- ¿A dónde ibas?
- Louis me ha llamado y me ha dicho si quería ir a ver una película con vosotros.
- Guay.

El viaje fue tranquilo. Me sentía muy a gusto con Niall y, sobre todo, me reía mucho. Llegamos a su casa y tocamos el timbre.
- Voy!!! – oímos una voz.
- Hazza!! – gritó Niall.
- Niall!! – se abrazaron y después me miró a mí. - ¿Carol?
- Hola. – dije tímidamente.
- ¿Qué haces aquí?
- Louis me invitó a ver una película. – expliqué poniéndome un poco nerviosa.
- ¿En serio? – dijo con una sonrisa. – Pues, pasa.

Entramos en la enorme mansión y me senté en el sofá. Esperé a que llegaran todos para poder elegir la película, hasta que llegó Zayn, gritando como un loco.
- ¿A qué no sabéis qué? – dijo cuando estaba más calmado.
- ¿Qué? – preguntamos todos a la vez.
- Paul puso la canción ayer en nuestra página Web y… Es número uno en doce países!!!!
- ¿Qué? – dije, no podía salir de mi asombro.
- A lo mejor dicen algo en la tele. – dijo Liam, y en efecto, allí salía un reportaje sobre la canción.

Estábamos viendo el programa donde hablaban sobre la canción que grabaron conmigo el otro día cuando, de repente se pusieron a hablar sobre mí: la desconocida con voz de ángel, como me llamaban los periodistas.
- ¿No es increíble? – dijo Louis, asombrado.
- Están hablando de ti. – me dijo Niall.
- Es genial!! – gritó Zayn.
- No es genial. – dije un poco molesta. – Yo no quería esto.
- ¿Esto? – preguntó Liam
- Si, yo no puedo salir en la tele, ni en la radio. Esto es surrealista. – dije alzando la voz.
- No pasa nada. Si no quieres cantar más no lo hagas, ya se olvidarán de ti. – me tranquilizó Harry.

Me quedé callada durante un largo rato. Solo abría la boca para comer. Todos me miraban en silencio, ninguno sabía que decirme.
- Tengo que irme. – dije al fin.
- Te acompaño. – dijo Harry levantándose.

Salimos de la casa y nos fuimos andando, era un largo camino, pero no me importaba estando a su lado. Doblamos una esquina y nos encontramos con una calle llena de gente. Eran periodistas. Me empecé a asustar, sabía que no podía aguantar tantas preguntas.
- Tranquila, no te asustes. Yo estaré a tu lado. – dijo Harry cogiendo mi mano.
- Gra… gracias. – empezaron a llegar los periodistas y las preguntas entraron en mis oídos.
- ¿Desde cuándo os conocéis?
- ¿Tenéis una relación, algo más que amigos?
- ¿Qué os inspiró a vosotros, One Direction, a grabar una canción con una fan?

Harry fue contestando a cada una de las preguntas, ya que yo no podía ni articular palabra. Todo fue muy rápido, en una media hora no había nadie a nuestro alrededor. Seguimos andando hasta que llegamos a mi casa. Estaba todo oscuro, supongo que estarán durmiendo.
- Tendrás que acostumbrarte.
- ¿Acostumbrarme a qué? – pregunté intrigada por su respuesta.
- A los periodistas.
- ¿Por?
- Si vas a venirte con nosotros de gira y quedar con nosotros en otras ocasiones te entrevistaran más de una vez.
- ¿O sea, que queréis que vaya más veces con vosotros? – dije con una sonrisa.
- Me encantaría que vinieras con nosotros, que seamos amigos.
- Claro, por mí no hay problema.
- Bueno, pues nos vemos.
- Adiós. – le di un beso en la mejilla y entré en casa, estaba muy oscuro, no había nadie.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 14

Mike salió de mi casa con la cabeza gacha y yo no pude hacer otra cosa que ponerme a llorar. Mi madre entró al salón y me abrazó. Ninguna dijimos nada porque no había nada que decir. Subí a mi habitación y me puse el pijama. Me tumbé en la cama y me dormí al instante, no quería pensar en nada. Lo único que quería hacer era descansar.

El despertador sonó a las 7:00 y yo me levanté refunfuñando, como todas las mañanas.
Me vestí, peine y bajé a desayunar. Estaba comiendo unas tostadas cuando sonó el timbre. Mi hermana estaba durmiendo y mi madre duchándose, a si que fui a abrir.
- Harry!!
- Hola. – dijo muy contento.
- ¿Qué haces aquí?
- Bueno, ayer no pude despedirme por las fans y… aquí estoy.
- ¿No podías llamarme por teléfono, como todo el mundo?
- Te llamé, pero no lo cogías. – y era cierto, en mi móvil había diez llamadas perdidas.
- Lo siento.
- No pasa nada.
- ¿Quieres pasar?
- Gracias.

Entramos y me dispuse a continuar con mi desayuno, pero…
- Harry!!
- Señora Senderson, ¿cómo está?
- Muy bien, gracias. – dijo mi madre. - ¿Quieres desayunar?
- Por favor.

Mi madre le hizo el desayuno mientras yo los miraba asombrados. Cuando acabé, me disculpé y fui al baño a lavarme los dientes. Eran las 7:45 y tenía que marcharme.
- Me voy.
- Te acompaño, que a eso he venido también.
- Adiós. – gritó mi madre desde la cocina.

Fuimos caminando hasta el parque donde esperaba a Andrea, pero me llegó un SMS diciéndome que estaba enferma. Harry y yo nos pusimos a andar hacia el instituto. Hablábamos animadamente sobre tonterías. Cada día estaba más a gusto con él. Cuando llegamos no había nadie fuera y supuse que ya habían entrado todos.
- Bueno… me tengo que ir.
- Si, si quieres luego vengo a recogerte. – dijo mirando el suelo. – Para que vengas un rato con nosotros o algo.
- Claro. – me besó en la mejilla y nos fuimos cada uno en dirección opuesta.

Entré en clase y allí estaba Andrea.
- ¿Tú no estabas enferma?
- Luego te lo cuento.

Estábamos en el patio y Andrea se dispuso a explicarme todo.
- Bueno, es que te vi aparecer con Harry y estabas tan contenta que me pareció buena idea dejaros solos.
- Gracias.
- Pensé que te ibas a enfadar, pero se nota que te gusta mucho.
- No me gusta, solo somos amigos.
- Si ya, lo que tu digas.

No puede responderle porque había tocado el timbre para ir a clase. Las horas se me pasaron volando y sin darme cuenta ya estaba fuera con Harry. Fuimos a una cafetería donde estaban los demás y allí estuvimos hablando durante horas. Miré mi reloj, las 17:30.
- Llego tarde!! – me levanté corriendo y me fui.

No paré de correr hasta que entré en el edificio donde trabajaba. Subí al ascensor y pulsé el número de mi planta. Entré en mi despacho y cogí la cámara. Tenía que editar e imprimir las fotos de la entrevista a One Direction. Fui mirando una a una las fotos y todos salían geniales, sobre todo Harry, que no podía evitar quedarme mirándole unos cuantos minutos en cada foto.
- Carolina, la jefa te busca. – me sorprendió una voz en la puerta.
- Si, ahora voy.

Me levanté y me dirigí hacia su despacho. Era tres veces más grande que el mío y tenía grandes ventanales con vistas a la ciudad.
- ¿Quería verme? – asomé la cabeza por la puerta.
- Si, Carolina. Pasa.
- ¿Ocurre algo?
- Si, verás… no sé como decirte esto. – empezó mi jefa, dudando. – Estos últimos días has bajado tu rendimiento laboral.
- ¿Me va a despedir? – pregunté asustada.
- No, no. Eres la mejor fotógrafa que conozco. Nunca encontraré otra que te pueda sustituir. – dijo negando con la cabeza. – Solo quiero que vuelvas a trabajar como antes.
- Claro, eso está hecho.
- Carolina, cuéntame lo que te pasa. ¿Es por un chico, verdad?
- ¿Un chico?
- Carolina, yo también he sido joven. – me dijo riendo.
- Bueno… la verdad es que si, es por un chico.
- ¿Es guapo?
- Bue… bueno. Si, es muy guapo.
- Bueno, ya verás como todo sale bien. – me dijo con una sonrisa. – Ahora, vuelve al trabajo.
- Si, adiós.

Salí del despacho y me fui al mío. Seguí editando las fotos y las imprimí. Habían quedado muy bien. Hice un montoncito y una foto de Harry quedó la primera. Salía muy guapo, así que decidí quedármela, total no la iban a echar de menos. Me guardé las fotos y se las llevé a Melanie. Eran las 20:00 y ya había terminado mi jornada. Recogí mis cosas y me fui a casa. Mi madre me esperaba con un ramo de flores en las manos y mi hermana empezó a saltar en el sofá al verme.
- ¿Qué pasa?
- No sé, tú sabrás. – me contestó mi madre. – Han traído esto para ti.
- ¿De quién es? – pregunté intrigada.
- No lo sé, no tiene tarjeta.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

The Wanted Aclara La Rivalidad Con One Direction


Últimamente se ha hablado muchísimo de la rivalidad entre The Wanted y One Direction. Los miembros de las dos bandas han lanzado indirectas que nos hacían pensar que realmente las dos bandas se llevaban fatal.

Pero parece que de rivalidad nada de nada. Nathan Sykes de The Wanted solo tiene buenas palabras para 1D:

Creo que (la rivalidad) se ha de sacado de contexto... Solo quiero que la gente sea feliz. Quiero que las fans de las dos bandas puedan amar a la otra banda sin el sentimiento de que deban elegir”.

Nathan también ha mencionado lo bien que le cae Niall Horan:

Me gusta Niall... Puedo decir que Niall es uno de los muchachos más agradables que conozco. Un muchacho realmente agradable”.

Y para acabar, Nath también explica lo que The Wanted está haciendo para acabar con los rumores de rivalidad:

“Vamos a hacer una gran aparición conjunta en diciembre, vamos a actuar en el Madison Square Garde junto con Justin, así que lo estamos esperando con ganas. Con suerte les veremos (a One Direction) y nos pondremos al día de cualquier tipo de rivalidad, porque no queremos que haya ninguna”.

En otra entrevista el resto de The Wanted dijeron un montón de cosas súper agradables sobre 1D:

Max: “No creo que ellos tengan que estar preocupados por nada, están arrasando”.

Tom: “Ellos son la banda más grande del mundo”.

Jay: “La prensa siempre magnifica las cosas. Te preguntan que qué piensas de sus canciones y tú dices `me gustan, pero no las compraría´y luego al día siguiente lees `The Wanted jamás compraría una canción de One Direction”. Siempre va a pasar esto y obviamente ahora (Louis) mordió el anzuelo, pero lo vamos a ver en Nueva York, hablaremos y veremos exactamente qué pasó”.

¿Taylor Y Harry Juntos?


Varios testigos habían visto a Taylor y a Harry charlando juntos durante los ensayos del X Factor de la semana pasada.

Pues uno de estos testigos, el actor Mario Lopez, asegura que vio a Harry y a Taylor agarrados de la mano en el set del X Factor. Mirad lo que contó en un programa de radio:

Ahí va una primicia de lo que pasó. Durante los ensayos Harry me dio una palmada en la espalda y me dijo `Hey Mario ¿cómo estás?´. Yo le dije `¿Qué haces aquí?´. Él señaló hacia Taylor y yo dije `¡Oh! ¡Bien por ti!´. Después los vi a los dos salir agarrados de la mano”.

¿Estarán saliendo Taylor y Harry? Tiene toda la pinta de que sí, pero tampoco está claro, además con las agendas tan apretadas que tienen los dos, sería muy complicado que tuvieran una relación seria...

Acordaros también que Harry le regalo el mismo collar que tiene él a Taylor, tal vez solo sea un regalo de su amistad o de algo más.

El tiempo lo dirá...



martes, 20 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 13

Se lo estaban tomando en serio, me querían ayudar de verdad. Estábamos tan enfrascados en la música que no nos dimos cuenta de que había alguien más en el estudio, aparte de nosotros siete.
- ¿Quién es esta jovencita? ¿La nueva Whitney Houston? – dijo el hombre que había entrado.
- Es Carolina. – me presentó Harry.
- ¿Esta es la chica de la que no paras de hablar? – Harry y yo nos pusimos rojos y los demás se rieron.
- Si, es ella – rió Liam. – Esta es Andrea.
- Encantada chicas. – dijo educadamente. – Tienes talento, jovencita.
- Es Paul, nuestro manager. – me susurró Harry al oído.
- ¿Te has planteado hacer una maqueta y presentársela a alguna discográfica?
- La verdad, no.
- ¿Y si grabamos una canción ahora? – dijo Niall. - ¿Te acuerdas de la proposición?
- Si, pero…
- No hay más que hablar. – me cortó Louis.
- ¿Y si les enseñas las canciones que tienes en el cuaderno? – me dijo Andrea.

Saqué un pequeño cuaderno de mi mochila y se lo entregué a Liam. Ahí dentro estaban las canciones que había escrito desde los ocho años. Toda mi vida convertida en canción. Liam se las pasó a Paul y este dijo:
- Son muy buenas.
- Gra… gracias.
- Bueno, ¿qué canción te gustaría grabar? – me dijo Harry animadamente.
- No sé. La que queráis.
- Elige tú.
- ¿La de I Should Have Kissed You?
- Buena elección – me sonrió Harry.

Empezamos a grabar a la señal de Paul. Unos quince minutos después, la canción ya estaba editada y lista para ser oída.
- Ha quedado genial. – dijo Zayn.
- Si, sois los seis muy buenos. – dijo Andrea.
- ¿Qué te parece si nuestras fans te oyen cantar? – me preguntó Niall.
- Bueno, supongo que ha quedado bien y tienen derecho a oírla.
- Bueno chicos, anunciaré la salida de la canción a las fans, pero ahora tengo que irme. Adiós chicos y un placer haberos conocido chicas.
- Adiós Paul. – dijimos todos a la vez.

Nos quedamos un rato en silencio sin saber que decir, hasta que Niall dijo:
- ¿Vemos una peli?
- Claro, ¿os apuntáis? – preguntó Louis.
- Claro.

Los chicos fueron a la cocina a por palomitas y Andrea y yo escogimos la película. ‘Titanic’.
- ¿Queréis llorar? – bromeó Liam.
- Estaréis vosotros para consolarnos, ¿no? – dijo Andrea pícara, haciendo que Liam se pusiera rojo.
- Venid chicos, la película va a empezar!! – grité para que vinieran los demás.

Llegaron los cuatro corriendo con bols llenos de palomitas y se acomodaron en el sofá. Harry se sentó a mi lado y pasó su brazo por mis hombros, y yo me acurruqué a su lado.
La película iba pasando y las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas. Miré a los demás y ninguno estaba llorando, era la única. Harry me acercó más a él de manera protectora. La película terminó y yo seguía llorando.
- ¿Estás bien? – me preguntó Harry.
- Si, es que es muy triste.
- Lo sé. – dijo mirándome a los ojos. - ¿Te apetece dar una vuelta?
- Claro.

Salimos de la casa y empezamos a andar, sin rumbo, disfrutando de la presencia del otro. Fuimos a un parque que estaba iluminado, era muy romántico.
- ¿Vas a cantar en el concierto? – me preguntó Harry para romper el silencio.
- Si, es lo menos que puedo hacer por vosotros. Por haberos tomado tantas molestias.
- No ha sido nada.

Seguimos caminando el uno al lado del otro, un poco distanciados. Pasó un vendedor de rosas por delante de nosotros y… Harry lo paró y me compró una rosa.
- Gra… gracias. – dije con lágrimas en los ojos.
- De nada. – las lágrimas empezaron a caer y él me las limpió con sus manos. – Carolina, hay una cosa que he querido decirte desde que te vi. No sé como emp…

De repente, pasamos por una zona con bastante gente alrededor y reconocieron a Harry. Las fans nos empezaron a rodear y yo me aparté un poco para dejarles espacio. Harry estaba a punto de decirme algo importante, ¿qué podría ser? Un rato después le dije a Harry que me tenía que ir, que ya nos veríamos en otra ocasión y empecé a andar hacia mi casa. Cuando llegué, abría la puerta y… ¿Qué hacía él allí?
- ¿Qué haces aquí? – dije enfadada.
- Quería arreglar lo nuestro, por favor Carolina. – miré a mi madre suplicándole que se fuera y esta lo entendió.
- Vete. No quiero volver a verte.
- Déjame explicar…
- Vete!! – grité

lunes, 19 de noviembre de 2012

One Direction A Punto De Colocar Su Segundo Álbum En El No.1 En EE.UU


One Direction va por buen camino para anotar su segundo álbum como N º 1 en los EE.UU.

La agrupación británica, que ya está a punto de reclamar el LP más vendido en el Reino Unido este año, espera vender más de 500.000 copias en todo esta semana, de acuerdo a Billboard.

El nuevo álbum 'Take Me Home’ está previsto que se desplace hacia arriba con 575.000 copias en su primera semana a la venta.

Sólo Red Taylor Swift - que logró vender algunas copias masivas 1.2 millón en su primera semana - y Mumford & Sons Babel, que recaudó 600.000 ventas en un primer momento, se encuentran en frente.

Las cifras suponen que 1D podría tener dos álbumes más vendidos en los EE.UU. a finales de este año.

A principios de esta semana, los chicos confirmaron los planes para protagonizar su propia película en 3D.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 12

No podía hacerlo, no podía cantar delante de todo el instituto. Ahora no podía evitarlo, ya le había dicho a la directora que lo haría pero… tenía miedo escénico. Estaba tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta de que el timbre había sonado y ya era la hora del patio.
- ¿Qué quería la directora? – me sorprendió Andrea.
- ¿Eh? Nada, que tengo que actuar en el concierto benéfico. – dije desilusionada.
- Qué bien!!
- ¿Qué bien? Andrea, no canto delante de un público desde que me pasó… eso.
- Ups, es verdad. Ya no me acordaba. – dijo algo desilusionada. - ¿Y qué vas a hacer?
- Le diré a la directora que no puedo hacerlo.
- Espera… se me ocurre una cosa. ¿Y si le pides a los chicos que te ayuden a superarlo?
- No sé, sería demasiada molestia.
- Estarán encantados, créeme.
- ¿Por qué siempre acabo haciendo lo que dices? – dije riendo.

Saqué el móvil del bolsillo para llamar a los chicos, pero me lo quitaron.
- Eh!! – grité.
- ¿A quién ibas a llamar, preciosa?
- Mike, devuélvemelo!!
- Contéstame.
- No te importa.
- Es al chico de los rizos, ¿verdad? – parecía enfadado.
- Dáselo!! – gritó Andrea.
- Cállate!! – dijo mirándola, después volvió la vista hacia mí. – Contéstame!!
- Si, ¿algún problema? – lo desafié.
- ¿Por ese rompiste conmigo?
- ¿Qué?
- ¿Qué te crees, qué soy idiota? Bajaste del coche por ese tío.
- Mike, tú y yo nunca debimos salir. Devuélveme el móvil.
- Toma. – dijo tirándome el móvil, por suerte lo cogí al vuelo.

Nunca había visto a Mike tan cabreado, incluso llegó a asustarme un poco.
- ¿Estás bien?
- Si. Nunca le había visto así.
- Es idiota. – dijo Andrea. - ¿No ibas a llamar a los chicos?
- Si, ahora lo hago.

Busqué el número de Harry en la agenda del móvil, marqué y puse el altavoz.
- ¿Hola? – oí la dulce voz de Harry.
- Harry!! – gritó Andrea.
- ¿Andrea?
-  Te olvidas de mí. – dije fingiendo estar enfadada.
- ¿Carol?
- Hola!! – dijimos las dos a la vez.
- ¿Qué pasa chicas?
- Necesitamos tu ayuda. – dije con entusiasmo. – Bueno, la tuya y la de los demás.
- ¿Qué pasa? ¿Estáis bien? – oímos la preocupada voz del chico.
- No es nada grave. – aclaré.
- Solo que necesitamos de vuestra experiencia musical. – continuó Andrea.
- Vale. Veniros a mi casa después de clase y os ayudaremos.
- Vale. Hasta la tarde!! – dijimos al unísono.

Estaba ansiosa por volver a verle, solo faltaban unas horas. Las clases se me hacían eternas y no me podía concentrar, en mi mente solo estaba él. Fui a por mis cosas a la taquilla. Al doblar una esquina me choqué accidentalmente con Robert, un chico de mi clase muy guapo y un buen amigo.
- Perdona. – dijo nervioso.
- Ha sido culpa mía. Lo siento. – dije sonriente.
- Bueno, adiós Carolina.
- Adiós.

Salí del edificio y allí me esperaba Andrea.
- ¿Nos vamos? – me preguntó.
- Si, le he enviado un mensaje a mi madre diciéndole que volveré más tarde.
- ¿Y lo de la gira? ¿Te vas al final?
- No sé. Harry no me ha dicho nada aún.

Llegamos en media hora a la enorme mansión de los chicos y llamamos al timbre.
- Voy yo. – oímos una voz al otro lado de la puerta. – Chicas!!
- Harry!! – gritamos las dos al unísono.
- Pasad.

Entramos y Harry nos dirigió a un pequeño estudio de música donde estaban todo los demás.
- Hola chicas. – saludó Liam.
- ¿Empezamos? – preguntó Niall.
- Ni siquiera os hemos contado de que va la cosa. – dije riendo.
- ¿De qué trata? – nos preguntó Zayn.
- Veréis, en el instituto van a hacer un concierto benéfico y la cantante está enferma. – empezó Andrea.
- Y la directora me ha pedido que canté yo en su lugar. – acabé.
- ¿Y qué tiene de malo? – preguntó Louis desconcertado.
- Pues que yo no cantó delante de un público desde que tuve un accidente.
- ¿Qué te pasó? – dijo Harry preocupado.
- Tenía cinco años y estaba dando un concierto en el colegio. Había venido todo el mundo a verme actuar, pero… - no pude acabar, pero Andrea lo hizo por mí.
- Se quedó afónica en medio de la actuación y todos se rieron de ella. Desde ese momento dejó de cantar delante de la gente. Sois para los únicos que ha cantado, aparte de mí, claro.
- Tranquila, te ayudaremos. – dijo Harry mientras me abrazaba.

Gotta Be You


Capitulo 11

Mi madre me llevó a parte y, allí seguro que empezaría el interrogatorio, pero no.
- Carolina, vete a comprar al supermercado estas cosas. – dijo dándome una lista.
- Vale. – dije enfurruñada.

Salí de casa y fui andando hasta el supermercado que estaba a unas pocas calles. Entonces recordé que Harry estaba en mi casa y me empecé a preocupar.
- Hola. – dijo alguien a mi espalda, me giré.
- ¿Qué quieres Mike?
- Hablar.
- Pues ahora no puedo. Tengo que ir a comprar y volver para ayudar a mi madre.
- Vale, pues te acompaño. – me dijo sin esperar mi respuesta. - ¿Por qué rompimos?
- Porque nunca debimos empezar a salir. – dije mientras cogía las cosas de las estanterías y las ponía en la cesta.
- ¿Entonces, por qué me dijiste que me querías?
- Porque soy idiota. – contestaba cada pregunta sin mirarle a los ojos. – Mira Mike, déjame en paz. Somos demasiado diferentes y no me caes bien, ni tú ni tus amigos. Esperabas que me convirtiera en uno de vosotros, pues te equivocabas. Pensabas que sería una más. Mike, hazme un favor y olvídame. Se

Pagué las cosas que había comprado y me fui de allí corriendo, dejando a Mike en la cola del supermercado.
- Ya he llegado!! – grité.
- Hola. – dijeron los tres a la vez, y en efecto Harry seguía allí.

Estaban los tres en el sofá charlando animadamente. Miré el paquete que seguía allí.
- Ahora vuelvo. – dije cogiendo el paquete y subiendo a mi cuarto.

No pesaba mucho, pero tenía cierta curiosidad por saber que era y quien me lo enviaba.
Lo fui abriendo lentamente y dentro había un peluche de un tigre. Me resultaba familiar… Claro, era el que tenía de pequeña. Había una nota junto al peluche. ‘Para que nunca olvides los momentos que pasamos tú y yo juntos en nuestra infancia.’
Lo dejé encima de mi cama. Ahora mismo no recordaba quien me lo podía haber enviado, pero ya intentaré hacer memoria en otra ocasión.

Bajé las escaleras y allí seguían todos hablando, como antes. Me vieron y me sonrieron.
- ¿Qué pasa? – pregunté extrañada.
- Nada, que estábamos aquí, hablando con Harry. – dijo mi madre muy sonriente.
- ¿Sobre qué? – pregunté aún más intrigada.
- Sobre ti!! – gritó mi hermana.
- ¿Sobre mí?
- Si. Bueno… en realidad quería preguntarte una cosa. – dijo Harry, se notaba que estaba nervioso. – Primero le he pedido permiso a tu madre y eso…
- Harry, dilo ya por favor. – ahora la que estaba nerviosa era yo.
- ¿Te gustaría…. esto…. venirte de gira con nosotros?
- ¿Qué? ¿Yo de gira con vosotros? – no me lo podía creer.
- Si, hablaré con nuestro manager para que puedas venir. – dijo mirándome a los ojos. - ¿Qué me dices?
- Yo… - miré a mi madre que me estaba asintiendo con la cabeza. – Cla… claro.
- Bueno, se ha hecho muy tarde y creo que tendría que irme ya. Muchas gracias por todo. Adiós. – dijo dándome un beso en la mejilla.
- Adiós Harry.

No me lo podía creer. Yo irme de gira con One Direction, el sueño de todas las chicas de este planeta. Conocerles era todo un privilegio, pero irme con ellos unas semanas o unos meses era demasiado. Eran ya las 21:30 y estábamos cenando las tres juntas, como una familia feliz. Faltaba mi padre, le echaba de menos pero no lo quería de vuelta con nosotras. Bastante daño le había hecho a mi madre.

Al día siguiente, tenía que volver a madrugar. Era lunes y tenía que darme prisa si quería llegar puntual.

Fui al parque donde solía esperar a mi mejor amiga, que llegaba tarde otra vez.
- Me tienes que contar muchas cosas.-  me dijo una voz a mis espaldas.
- Si he roto con Mike porque es un idiota, One Direction me ha propuesto grabar una canción con ellos y aparte me han ofrecido irme de gira con ellos. – dije con indiferencia. – A si que no tengo mucho que contarte.
- ¿Te vas a ir con ellos?
- Si, pero primero tienen que preguntárselo a su manager.
- Al parecer Harry está loco por ti.
- Que dices!! Solo le he caído bien y ya está.
- ¿Y a todas sus amigas les pide que se vayan de gira con él?

Llegamos al instituto, para mi suerte. Ya no tendría que hablar del tema por un tiempo. Estábamos en clase de Música, cuando sonó por los altavoces:
- Por favor, la señorita Carolina Senderson acuda al despacho de la directora.

Miré a Andrea y esta se encogió de hombros. Me levanté y sentí todas las miradas de mis compañeros pendientes de mí. Salí del aula y recorrí los pasillos hasta llegar a una puerta que ponía ‘Despacho De La Directora’. Llamé y oí una voz que decía:
- Adelante.
- ¿Quería verme directora? – pregunté tímidamente.
- Si, por favor pase y siéntese. – obedecí. – Sabe que dentro de unos días iba a haber un concierto benéfico.
- Si, pero ¿qué tiene que ver eso conmigo?
- Pues verá, la cantante que iba a venir está enferma y me gustaría que usted la sustituyese.
- ¿Yo? – no podía salir de mí asombro.
- Si. Le hemos oído cantar y creemos que es la persona indicada.
- Claro. Lo haré.
- Gracias, tome la lista de canciones. Ya puede volver a clase.
- Gracias a usted. Adiós.

No me lo podía creer iba a cantar delante de todo el instituto, pero de repente me vino a la cabeza un pensamiento. No podía hacerlo.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las Redes Sociales 'Matan' A La Abuela De Harry


El poder de los rumores cada día va a peor… El pobre Harry Stylesel ricitos
 de los One Direction, se enteraba de la falsa muerte de su abuela a través de 
Twitter. El cantante está de gira por los Estados Unidos y se llevó un buen susto.

L@s fans se movilizaron en seguida y crearon  un hahstag de apoyo para que el 
cantante se sintiera arropado. Pero"nuestra abuela está muy bien. Gracias por 
vuestra preocupación, pero imaginad despertarse y ver en todas partes que han 
escrito sobre eso. Los tuits no son una fuente en la que confiar" desmentía Gemma
 Styles la terrible noticia.

Con el éxito, 'What Makes You Beautiful', empezaron este mini concierto en el 
Rockefeller de Nueva York. Pero de entusiasmo a tragedia pasó Harry en cuestión 
de segundos al enterarse de la desagradable noticia. Llamó corriendo a su familia 
para ver qué estaba pasando y continuó con su alegría y espontaneidad cuando 
confirmó que todo iba bien. ¡Menudo susto!

Estos chicos se desviven en el escenario

jueves, 15 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 10

Dormí hasta las 11:30, ya que estaba muy cansada. Podía dormir durante todo el día, pero mi madre entró en mi habitación para despertarme. Estaba rara. No me había preguntado aún por Harry, pensé que me abordaría en el desayuno.
- Hola mamá.
- Hola cariño. – dijo muy sonriente.
- ¿Me he perdido algo? – le susurré a mi hermana, esta se encogió de hombros.
- Carolina, quiero que cuides de Cindy, que me tengo que ir a trabajar. Si quieres puedes decirle a Andrea que venga a estudiar contigo o a tus amigos, que me los tienes que presentar aún. – me explicó. – Os quiero, adiós.
- Te queremos. – dijimos al unísono.
- ¿En serio, me he perdido algo? – volví a preguntar, y la misma respuesta.

Eran las 12:00 y me tenía que poner a estudiar, pero sonó mi móvil.
- Carol. – era la voz de Andrea.
- ¿Qué pasa?
- No puedo ir a estudiar contigo. Me voy con mis padres a ver a mis abuelos. No he podido evitarlo.
- Tranquila, no pasa nada. Ahora me aburriré más, pero da igual.
- Espera, tengo una idea. Para que no te aburras, ¿por qué no llamas a tu churri?
- ¿A Mike? He roto con él.
- No me refería a ese, pero ya me contarás. Adiós.

La llamada de Andrea me hizo recordar la rara actitud de mi madre. No me había preguntado nada sobre Harry, ni su típica pregunta ‘¿habéis hecho algo?’ Todo era muy raro. Mi móvil volvió a sonar.
- ¿Hola?
- Hola!! – gritó una voz al otro lado del teléfono.
- ¿Harry?
- Si, ¿ya me echabas de menos? – rió al otro lado.
- No mucho, la verdad. – dije para picarle. – Oye, ¿te acuerdas de la proposición que me hiciste ayer?
- ¿Lo de grabar con nosotros?
- No, lo de que me ayudarías a estudiar.
- Si ¿por? ¿Quieres que te ayude con la anatomía? – oí risas al otro lado del móvil y supuse que tenía puesto el altavoz.
- Si, Harry te necesito.
- En media hora estoy allí. Adiós.
- Adiós. – colgué el teléfono y me fui a duchar.

Estaba enfrente de mi armario, indecisa. No sabía que ponerme. ¿Un vestido? Demasiado arreglada. ¿Unos vaqueros? Demasiado informal. De repente, mi hermana me sorprendió.
- Ponte esos shorts con esa camiseta. Le encantará. – dicho esto, se fue.

Tenía razón. Me lo puse y me miré al espejo. Me quedaba realmente bien, o eso pensaba yo. Después miré al reloj. Cinco minutos. Cogí el libro de biología, mi cuaderno y algunos apuntes que había tomado en clase. Me volví a mirar al espejo, tenía que estar perfecta para él. Sonó el timbre. Iba a abrir la puerta, pero mi hermana se interpuso. Iba a hablar, pero me cortó.
- No hace falta que me lo pidas. Me quedaré en mi cuarto.
- Gracias. – lo dije de corazón. La verdad es que nos llevábamos muy bien para la diferencia de edad.
Abrí y allí estaba él, guapísimo como siempre.
- Estás muy guapa.
- Gra…gracias. - ¿por qué siempre que me dice un cumplido empiezo a tartamudear?
- ¿Empezamos la clase? – dijo sonriente.
- Si. – dije muy contenta. – Gracias por venir, es que Andrea no podía y…
- Tranquila, me apetecía mucho volver a verte.

Entramos y nos sentamos en el sofá. Iban pasando los segundos, los minutos y las horas. Hasta que llegó la hora de comer.
- Que tarde. – dijo Harry. – Me tengo que ir.
- Son las 14:30. Quédate a comer.
- ¿A comer?
- Si, como agradecimiento por ayudarme a estudiar. – intenté convencerlo, solo era una escusa para que se quedara.
- Vale.

Llamé a Cindy para que hiciera compañía a Harry mientras yo hacía la comida. Tenía que sorprenderle, pero ¿cómo? No tenía ni idea de cocinar. Lo único que sabía hacer eran tacos, una comida mejicana.

Media hora después, llevé los platos a la mesa y los dos pusieron cara de asombro.
- ¿Desde cuándo sabes cocinar? – me preguntó mi hermana.
- Desde hace media hora. – contesté riendo.
- Seguro que esta delicioso. – me dijo Harry.

La comida pasó rápido pero, fue interrumpida por el timbre. Era el cartero que traía un paquete para mí. Lo dejé encima del sofá y volví a la mesa. Allí estaban los dos riendo. Al parecer se habían hecho amigos. Me senté y seguí comiendo.

Un rato después, oí que la puerta se abría. Mi madre había llegado.
- Hola. – nos saludó. Al parecer no se extrañó por la presencia de Harry.
- Hola mamá. – dijimos las dos.
- Hola señora. – saludó educadamente Harry.